Confusión en el liderazgo venezolano
Los ciudadanos de Venezuela se debaten entre la confusión y la incertidumbre acerca de quién estará al mando del país tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de ordenar la captura del presidente Nicolás Maduro, quien ocupaba el cargo desde 2013. Esta detención, que incluye el traslado de Maduro a Nueva York para enfrentar acusaciones de narcoterrorismo, ha suscitado inquietudes en todo el mundo respecto a la situación del país.
Trump afirmó en una conferencia de prensa: «Vamos a dirigir el país [Venezuela] hasta que podamos llevar a cabo una transición pacífica, adecuada y juiciosa». Durante este evento, también señaló que su secretario de Estado, Marco Rubio, había mantenido conversaciones con la presidenta interina designada por el chavismo, Delcy Rodríguez. Aún no se han visto indicios claros de que EE.UU. esté tomando medidas directas para gestionar la situación en el país.
Un camino difícil hacia la transición
La potencial transición política que mencionó Trump se muestra complicada, peligrosa y llena de dudas. La Casa Blanca deberá enfrentarse a un posible vacío de poder tras la captura de Maduro y abordar la estabilidad de un país que ha sufrido años de hiperinflación, escasez de alimentos y medicinas, y que tiene una fuerte presencia militar y paramilitar.
Rubio, en una entrevista con CBS, indicó que EE.UU. colaborará con los actuales líderes venezolanos siempre y cuando adopten «las decisiones adecuadas» y agregó: «Vamos a juzgar todo por lo que hagan». Según la Constitución venezolana, Rodríguez debe asumir la presidencia en ausencia de Maduro, y el tribunal supremo del país, de control chavista, le ordenó asumir el cargo.
Reacciones sobre Machado y Rodríguez
Las declaraciones de Rubio se alinean con lo que Trump mencionó un día antes, cuando sugirió que la opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, no tendría el apoyo necesario para liderar el país. Trump comentó que «sería muy difícil para ella ser la líder» debido a la falta de respaldo y respeto dentro de Venezuela.
Delcy Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro desde 2018 y supervisaba gran parte de la economía nacional, ha sido vista con buenos ojos por algunos funcionarios estadounidenses. El New York Times reveló que fue seleccionada como posible reemplazo de Maduro por su gestión en la industria petrolera. Según fuentes del gobierno de Trump, Rodríguez es considerada una figura con la que se puede trabajar a un nivel más profesional.
Desafíos de poder dentro del chavismo
A pesar de los intentos de Rodríguez por proyectar unidad, los desafíos persisten. La relación con el exmilitar y político Diosdado Cabello, junto con Vladimir Padrino López, militar de alto rango del país, crea un equilibrio entre civiles y militares en el liderazgo chavista. Rodríguez y su hermano, también político, enfrentan la tarea de mantener la cohesión de un grupo que, hasta ahora, ha permanecido sólido.
El papel de la oposición
Edmundo González, exdiplomático y quien fue designado por Machado como presidente legítimo de Venezuela, es considerado por la oposición y varios países como el sucesor de Maduro. Sin embargo, Trump mermó las esperanzas de González al no mencionarlo y declarar que Machado carecía del respaldo necesario.
Para los opositores, estos eventos han despertado la urgencia de establecer un liderazgo efectivo que pueda manejar la crisis actual de manera eficaz. Con una situación extremadamente volátil, la incertidumbre persiste sobre el futuro político del país.
