Visión crítica sobre la situación política en Venezuela
El experto en seguridad y narcoterrorismo, Alejandro Cassaglia, declaró que Nicolás Maduro representa solo «la cara visible» de un sistema criminal más profundo. En una entrevista reciente, subrayó que Venezuela no cuenta con las condiciones necesarias para llevar a cabo elecciones en el corto plazo.
Desafíos internos y presiones externas
Cassaglia destacó que el país se encuentra en una transición complicada, marcada por conflictos internos, por el interés del narcotráfico y por apoyos externos que superan lo institucional. Según afirma, dentro del poder venezolano existe una «lucha intensa» acompañada de «muchos poderes oscuros» que operan al margen de la lógica democrática. Identificó a tres figuras clave del régimen, vinculadas al crimen organizado: Vladimir Padrino López, Diosdado Cabello y la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
Actores internacionales en la estructura de poder
El especialista argumentó que la estructura criminal va más allá de sus líderes locales, involucrando a actores internacionales como Irán y grupos guerrilleros colombianos. Según él, la presión ejercida por Estados Unidos en años recientes ha buscado debilitar la base económica del régimen mediante el control del Caribe y bloqueos al transporte de petróleo y cocaína, lo que ha generado tensiones internas por el temor de los narcotraficantes a perder su influencia.
Incompatibilidad de Maduro como preso político
Cassaglia también descalificó a Maduro como un preso político o un prisionero de guerra, como él mismo se presentó en su reciente audiencia en Nueva York. «Nunca hubo una declaración de guerra ni hay un conflicto armado», aseveró, añadiendo que el mensaje de Washington es claro: «Este tipo es un narcotraficante y un criminal». Resaltó el simbolismo de las imágenes difundidas por EE.UU., donde Maduro aparece acompañado por agentes de la DEA.
Imposibilidad de elecciones inmediatas
Respecto a la convocatoria a elecciones, el analista fue firme en su opinión: «No están dadas las condiciones». Alertó que un llamado inmediato podría resultar en disturbios internos y un posible «baño de sangre», debido a la falta de apoyo de las Fuerzas Armadas y la existencia de colectivos chavistas. «Sería un error político para María Corina Machado«, indicó, sugiriendo que el proceso electoral debe ser gradual para evitar una guerra civil.
Perspectivas futuras
Finalmente, Cassaglia estimó que un escenario electoral podría surgir en aproximadamente un año o un año y medio, tras un reordenamiento del poder a nivel interno y regional. Mencionó que los cambios en países vecinos, el debilitamiento económico de Cuba y la presión internacional podrían contribuir a aislar aún más al régimen venezolano. «Hay que proceder con cautela para que Venezuela retorne a ser el país que fue», concluyó.
