Un verano renovador en la playa
El sol de Punta del Este brilla intensamente sobre la arena, y Priscila Crivocapich ha decidido refugiarse en este idílico lugar para vivir su primer verano como soltera tras su separación de Roberto García Moritán. La modelo disfruta de largas caminatas por la orilla, sintiendo la espuma salada del mar en sus pies, mientras el viento juega con su cabello suelto.
No hay prisas en su nuevo capítulo. El mar, con su amplitud y serenidad, se convierte en el testigo silencioso de una etapa diferente, alejada del revuelo sentimental y mediático.
Familia y tranquilidad
Priscila ha llegado a Uruguay con una meta clara: disfrutar de días sencillos, junto a sus dos sobrinas y rodeada de familiares. “Linda temporada, hermoso, con familia. Tengo una hermana que vive acá, en Punta del Este. Tengo otra en Montevideo, así que sobrinos uruguayos, disfrutando de este lugar que siempre me gusta venir, que vengo hace tantos años y que, por supuesto, seguiré viniendo”, confiesa la modelo.
Con estas palabras, Priscila subraya la diferencia entre su vida pública y la intimidad que está buscando en este momento.
Momentos de alegría
Cada mañana, la playa recibe a Priscila, quien viste una falda blanca larga y translúcida, un top y una camisola combinada. Con sus lentes oscuros puestos, observa a sus sobrinas mientras ellas muestran sus destrezas sobre la arena, provocando en ella una sonrisa que se refleja en muchas de las imágenes de estos días. El calor del verano invita a despojarse de prendas, quedándose en bikini blanco, mientras la brisa marina acaricia su piel.
El bullicio turístico se mezcla con las risas de las niñas, creando un ambiente de alegría y libertad.
Reflexiones sobre su separación
Priscila, con el corazón satisfecho, expresa: “Mi corazón está bien, late bien, está tranquilo, está contento por estar acá disfrutando de las vacaciones y, por supuesto, trabajando también”. Aunque reparte abrazos y juegos, también responde mensajes en su celular, equilibrando descanso y rutina laboral.
Recientemente, Priscila concedió una entrevista en Punta del Este, donde abordó su separación con Roberto García Moritán. “Nos separamos, eso fue todo”, dijo tranquilamente. Ante la pregunta sobre la presencia de terceras personas en su relación, respondió de manera contundente: “No, no, no. Ya está. No hubo… no éramos compatibles”. Detalló que, como en cualquier pareja, simplemente no coincidieron.
En cuanto a la posibilidad de una reconciliación, fue clara: “No, no, no. Ya está, ya está, ya está. Se terminó y se terminó”. Respecto a lo que dejó atrás, Priscila opta por mirar hacia el futuro: “No, quedó en el 2025 y estamos en este año nuevo, así que mirar para adelante”.
Cada escena que captura estos días revela la decisión de la modelo de vivir con naturalidad y elegancia esta nueva fase de su vida. “Se descansa y que fluya, que la vida me sorprenda”, comentó sobre su situación sentimental. Escoge la libertad y el bienestar personal, inmersa en un clima de afecto y belleza natural. El verano de Priscila Crivocapich en Punta del Este es un testimonio de renovación, autenticidad y optimismo, alejándose de antiguos rumores y nuevas especulaciones.
