Un ambicioso proyecto de defensa
Estados Unidos ha expresado la necesidad de adquirir Groenlandia como parte de su iniciativa para desarrollar la Cúpula Dorada, un sistema de defensa diseñado para contrarrestar la amenaza de misiles, incluyendo aquellos con cabezas nucleares. Aunque no se mencionan específicamente países en el reclamo, durante las audiencias en el Congreso estadounidense, el general Gregory Guillot, comandante del Comando Norte de EE. UU., indicó que hay un mensaje implícito sobre la naturaleza de la amenaza.
Posibles amenazas y justificación
Las posibles amenazas provienen de naciones adversarias de Estados Unidos, como Rusia, China, Corea del Norte e Irán. El presidente Trump reiteró recientemente que es primordial maximizar la efectividad de la Cúpula Dorada para la defensa nacional y proteger a los ciudadanos estadounidenses.
Detalles sobre la Cúpula Dorada
La «Cúpula Dorada» se basa en el sistema de defensa israelí conocido como Iron Dome, pero con mejoras significativas. Mientras que el sistema israelí está diseñado para interceptar misiles a cortas y medias distancias, el estadounidense tendrá la capacidad de detectar y neutralizar misiles de larga distancia y aquellos lanzados desde el espacio, cubriendo trayectorias tanto balísticas como de crucero.
- La primera fase del sistema incluye la identificación de misiles a través de satélites y una red de radares en tierra y mar.
- Las plataformas de defensa aérea, como las baterías Patriot y THAAD, se activarán para interceptar las amenazas.
- La Cúpula Dorada no sustituye a las infraestructuras existentes, sino que las complementa y mejora.
Inversiones y reacciones globales
El gobierno de Estados Unidos estima que necesitará una inversión de 175 mil millones de dólares para desarrollar esta nueva tecnología, aunque algunas proyecciones elevan el costo total de operación a 500 mil millones de dólares. La meta es tener el sistema operativo para el 20 de enero de 2029.
Desde Europa, hay voces que consideran innecesario que Estados Unidos compre Groenlandia para implementar estos planes, sugiriendo que el país podría establecer las instalaciones necesarias mediante otros acuerdos. En 1951, Dinamarca autorizó a EE. UU. a establecer bases militares en Groenlandia bajo consulta previa.
