Participación argentina en el Consejo de la Paz
La Argentina ha confirmado su asistencia a la reunión que se realizará en Davos, convocada por el expresidente Donald Trump con el objetivo de establecer el Board for Peace (Consejo de la Paz). Este encuentro tiene programado iniciarse el jueves a las 10:00 horas locales en el Centro de Conferencias del Foro Económico Mundial (WEF). Según fuentes cercanas a la organización, el presidente Javier Milei ya está en la ciudad suiza, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller, Pablo Quirno; y los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Objetivos del Consejo de la Paz
En sus inicios, esta organización tenía el propósito de supervisar la reconstrucción de Gaza, devastada por el conflicto. Sin embargo, el estatus revelado recientemente sugiere que su ámbito de acción no se limita únicamente a la región palestina. Según el preámbulo de la propuesta, el Consejo es «una organización internacional que busca promover la estabilidad, restaurar un gobierno confiable y legítimo, y asegurar una paz duradera en áreas afectadas o amenazadas por conflictos». También se menciona que llevará a cabo funciones de construcción de paz en cumplimiento con el derecho internacional, lo que insinúa que pretende asumir roles anteriormente reservados a la Organización de las Naciones Unidas.
Estructura y liderazgo del Consejo
Donald Trump no solo presidirá el Consejo, sino que también actúa como el representante inaugural de Estados Unidos, teniendo la autoridad exclusiva para crear, modificar o disolver entidades que consideren necesarias para cumplir con las metas del organismo. Además, será responsable de seleccionar a los miembros de la Junta Ejecutiva, quienes serán designados por ser «líderes de estatura global» y cumplirán términos de dos años, con la posibilidad de ser removidos por el presidente.
Los Estados miembros tendrán voz y voto en las decisiones, aunque estas estarán sujetas a la aprobación final de Trump, quien podrá ejercer su voto en caso de empate. Para ser parte de este organismo, los Estados deberán ser invitados por el presidente de Estados Unidos y podrán tener un mandato de hasta tres años, a menos que contribuyan con más de 1000 millones de dólares en el primer año de funcionamiento del Consejo.
Controversias e inquietudes internacionales
A pesar de sus objetivos, la iniciativa ha enfrentado críticas desde su anuncio, siendo cuestionada por Israel y Europa. Además, Trump ha invitado a personalidades como el dictador bielorruso Alexander Lukashenko y Vladimir Putin, lo que ha generado preocupación entre los líderes internacionales. Esta propuesta ha sorprendido a muchos, quienes ven la exigencia de una contribución de 1000 millones de dólares para la membresía como un punto de controversia, especialmente ante la posible negativa de algunos gobernantes, incluido el propio Javier Milei.
Algunos funcionarios europeos han comentado que el Consejo de la Paz representa un intento de Trump de crear un competidor para la ONU, lo que ha llevado a cuestionarse sobre el destino de los fondos solicitados a largo plazo. La situación es complicada, ya que tras las tensiones por Ucrania y las intenciones de Trump hacia Groenlandia, el enfoque de Europa se basa en ganar tiempo mientras busca tranquilizar al presidente estadounidense.
Invitados y contexto internacional
Los líderes mundiales que han sido invitados incluyen a Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Recep Tayyip Erdogan (Turquía), y Emmanuel Macron (Francia), entre otros. La lista de asistentes sigue siendo incierta, ya que muchos de ellos consideran la propuesta de Trump como una farsa y están manejando la situación con cautela. Se espera que se discutan posibles modificaciones a la iniciativa, lo que podría llevar a reformas en los términos del Consejo.
