Caso Bastián y las pericias en cuestión
El abogado penalista Gastón Francone ha expresado duras críticas respecto a la dirección de la investigación judicial vinculada al accidente que dejó al pequeño Bastián, un niño de ocho años, en estado crítico en La Frontera, Pinamar. En declaraciones a LN+, Francone señaló que el incidente revela “un sinnúmero de negligencias” y advirtió que las pericias que se están llevando a cabo podrían carecer de la debida validez técnica y legal. “Hoy la cara del Código Penal es la cara de Bastián”, afirmó el abogado, enfatizando que no se debe perder de vista el enfoque en las responsabilidades primordiales.
La teoría de los tres demonios
Francone introdujo el concepto de una “teoría de los tres demonios”, que incluye a la camioneta, el UTV y el Estado. “Se están asignando responsabilidades en un lugar donde no debería transitar ningún vehículo”, criticó. Respecto a las pruebas técnicas, fue contundente: “Las pericias son impugnables y nulas. Los médanos cambian constantemente con el viento. ¿Cómo van a medir velocidad o frenado en un terreno sin semáforos, sin referencias fijas y sin normas de circulación?”, planteó.
Implicaciones penales y administrativas
El letrado también abordó la situación legal de los adultos implicados en el caso. A pesar de que no se cuestiona la intención del padre de Bastián, esto no lo excluye de responsabilidad penal. “Bastián está entre lesiones graves y gravísimas, y el agravamiento va hacia arriba”, indicó. Asimismo, destacó posibles irregularidades administrativas: “No sabemos si el UTV contaba con seguro o estaba en regla. En un lugar donde está prohibido circular, se quiere delegar responsabilidades como si fuera una calle habilitada”.
Un siniestro, no un accidente
Francone afirmó que “un accidente es algo que no se prevé. Un siniestro, sí”. Describió La Frontera como un área donde “la gente hace lo que no hace nunca en su vida”, y lo calificó como “tierra de nadie”. Afirmó que “el daño existe y la lesión está. Quizá terminen siendo todos condenados”, advirtiendo que mientras no se implementen cambios estructurales, estos incidentes seguirán ocurriendo.
Un enfoque hacia la capacitación
Desde una perspectiva diferente, Federico Andrés Kohler, especialista en conducción de UTV, también se pronunció en LN+. Subrayó que el problema es cultural y se origina en la falta de capacitación, al tiempo que alertó sobre las generalizaciones erróneas. “Durante el verano, circulan entre cinco mil y siete mil vehículos entre cuatriciclos y UTV. Los accidentes graves existen, pero en proporción son pocos”, aclaró.
Kohler sugirió la regulación en lugar de prohibiciones, estableciendo zonas delimitadas y normas claras. “Si todos giramos para el mismo lado, no vamos a chocar. Es necesario concientizar, capacitar y reglamentar”, concluyó, citando como ejemplo a Villa Gesell, donde la actividad está debidamente regulada.
