El ritual de los tatuajes de Carlos Alcaraz
El tenista Carlos Alcaraz ha decidido mantener su inusual tradición de conmemorar sus grandes triunfos a través de tatuajes en su cuerpo. Luego de alzarse con el trofeo del Abierto de Australia por primera vez, el jugador de Murcia ha compartido su intención de hacerse un nuevo diseño, que tendrá un carácter único.
Historia de sus tatuajes
Con apenas 19 años, Alcaraz ganó su primer Gran Slam en el US Open, donde venció a Casper Ruud. Para recordar ese importante hito, optó por tatuarse la fecha del triunfo: 11-09-2022. Desde entonces, ha añadido otras marcas a su piel:
- Wimbledon 2023: se consagró campeón tras derrotar a Novak Djokovic y decidió tatuarse una frutilla junto con la fecha 16-07-2023.
- Roland Garros 2024: Alcaraz mostró el proceso de su tatuaje de la Torre Eiffel en su tobillo derecho, acompañado de la fecha 09-06-2024.
La espera de un nuevo tatuaje
En una reciente conferencia de prensa, Alcaraz anunció que el diseño del nuevo tatuaje relacionado con el Abierto de Australia será un canguro, aunque aún no ha decidido en qué lado de su cuerpo lo llevará. «Va a ser un canguro seguro. Todavía no sé si a la derecha o a la izquierda, pero lo haré pronto», detalló el joven tenista.
Reflexiones sobre la experiencia
Alcaraz también aprovechó la ocasión para expresar su lucha por asimilar los logros en un circuito tan competitivo. «El tenis es muy bonito, pero lo malo es que tenemos torneos semana tras semana y a veces no te das cuenta de lo que estás consiguiendo», comentó. A la luz de su ascenso profesional, enfatizó la importancia de vivir el presente y valorar cada triunfo como un momento significativo en su carrera.
Para él, los tatuajes no son simples modas ni celebraciones superficiales, sino un recordatorio de etapas que considera vitales en su vida. «Sé que estoy haciendo historia con algunos títulos y para mí es un honor. Quiero tener algo que me lo recuerde», concluyó. Alcaraz se destacó al vencer a Novak Djokovic con un marcador de 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, convirtiéndose en el jugador más joven en completar el Grand Slam a los 22 años y 272 días.
