Reforzando la confianza en el ahorro
La reciente aprobación del régimen de inocencia fiscal ha suscitado cuestionamientos sobre las modificaciones necesarias para la formalización de dólares que se mantienen fuera del sistema financiero. Este nuevo marco, destinado a personas físicas y sucesiones indivisas registradas en el impuesto a las ganancias, introduce una declaración jurada simplificada que implica menores requisitos de información y nuevos incentivos para regularizar capitales.
Refugio ante la crisis económica
El economista Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, compartió su visión sobre los motivos que han llevado a la informalidad en el ahorro: «No soy un entusiasta de los blanqueos, y esta iniciativa tiene ese matiz, pero es importante reconocer que fueron las políticas de los gobiernos las que forzaron a los ciudadanos a ocultar sus ahorros. En especial aquellos que pertenecen a los sectores de bajos y medios ingresos, quienes se vieron limitados en su capacidad de compra durante periodos de restricciones cambiarias y alta inflación. Por eso, la gente optó por refugiarse en transacciones informales y ahora debemos permitirles acceder nuevamente a sus ahorros».
Impacto en la economía local
Abram continuó analizando el efecto económico de esta situación: «El hecho de que la gente se viera obligada a ahorrar en dólares, en lugar de consumir e invertir, ha causado un impacto negativo en la economía. Al mantener esos dolares fuera del circuito financiero, se ha reducido la actividad económica. El regreso de estos ahorros al mercado doméstico podría, por el contrario, estimular la actividad y mejorar el bienestar de los argentinos».
Perspectiva legal y penal
El abogado Diego Fraga, de Expansion Business, también se pronunció sobre el asunto: «El concepto de ‘inocencia fiscal’ es un paso en la dirección correcta, al intentar reconstruir la confianza y liberar al contribuyente de ser visto como un ‘sospechoso’ permanente. Sin embargo, su éxito depende de cómo se definan los detalles y de la implementación que realice ARCA».
Fraga detalló el funcionamiento de la declaración simplificada: «La reglamentación actual habilita un esquema de declaración jurada simplificada. Aquellos que se adhieran y cumplan con los plazos obtendrán una liberación de responsabilidades, a menos que ARCA detecte diferencias significativas y decida impugnar. Esto implica un fuerte incentivo para formalizar, pero está sujeto a condiciones».
Consideraciones adicionales
Sobre el aspecto penal, Fraga comentó: «La gran novedad es que muchos conflictos pueden resolverse con un pago monetario. Existen dos caminos: (i) Regularizar antes de cualquier denuncia, saldando la deuda total; y (ii) Si ya existe una causa abierta, se puede extinguir al abonar la deuda más una penalización del 50% dentro de los plazos fijados. Esto representa un cambio de paradigma: menos penalidades y más soluciones administrativas».
Fraga subrayó la necesidad de cautela: «Es importante observar la práctica en la implementación de esta norma. Las instituciones como los bancos y la UIF requieren tiempo para adaptarse; este régimen no es un blanqueo, y las normativas de prevención de lavado de activos continuarán vigentes. También hay que tener en cuenta lo que puedan hacer las provincias y CABA, ya que si no hay coordinación, podrían surgir retenciones o reclamos imprevistos».
Acceso y condiciones para los contribuyentes
Por su parte, el tributarista César Litvin afirmó que este nuevo régimen de «inocencia fiscal» funciona como un blanqueo en la práctica, aunque no se le denomine como tal. «Aunque no lleve el título de blanqueo, sus efectos son similares, aunque hay que plantear algunas inquietudes». Litvin alertó que los beneficios se otorgarán solo a quienes se inscriban en el régimen simplificado de ganancias, advirtiendo que quienes no lo hagan enfrentarían consecuencias al usar dólares no declarados.
Litvin identificó los requisitos de acceso: «Los ingresos gravados, no gravados o exentos deben ser menores a mil millones de pesos anuales, y no se puede tener un patrimonio que supere diez mil millones de pesos«. Este régimen simplificado tendría un registro de declaración sencilla, que limitadaría la información requerida y permitiría el uso de dólares ocultos sin consecuencias para quienes cumplan con las normativas.
Posibles limitaciones y riesgos asociados
La tributarista Florencia Fernández Sabella analizó cómo incide esta reglamentación en el contribuyente promedio. Enfatizó que el régimen abarca tres ejes fundamentales: el régimen simplificado de ganancias, cambios en el régimen penal tributario y ajustes en las sanciones y plazos de prescripción. Sin embargo, también enfatizó que podría no beneficiar a la mayoría de los contribuyentes, ya que principalmente se dirige a un segmento reducido de la población.
Fernández Sabella advirtió sobre el aumento en las multas por incumplimientos, lo que podría abrumar a las pequeñas y medianas empresas: «Las PYMEs enfrentarán las mismas obligaciones que grandes corporaciones, lo que podría llevarlas a situaciones donde se les apliquen multas exorbitantes por demoras menores». También expresó preocupaciones sobre el nuevo enfoque del régimen penal tributario, que parece facilitar la resolución de conflictos a través del pago y podría dejar desprotegidos a aquellos que no cuentan con los recursos económicos para pagar.»
