Demanda sorprendente de preservativos
La rápida escasez de preservativos durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina ha generado preocupación entre los atletas, porque la demanda sexual supera notablemente las expectativas de los organizadores. En solo tres días, se agotaron los 10.000 preservativos que habían sido distribuidos en las villas olímpicas, cifra que resulta bastante inferior en comparación con las ediciones pasadas.
Diferencias con eventos anteriores
De acuerdo con un informe de La Stampa, la cantidad de preservativos que se habían puesto a disposición en esta edición es significativamente menor a la de eventos anteriores. Por ejemplo, durante los Juegos de París en 2024, se repartieron 300.000 preservativos, que equivalían aproximadamente a dos unidades por atleta cada día. Este déficit ha transformado el ambiente en la villa olímpica en un tema de conversación tanto para los deportistas como para los organizadores.
- Un atleta que pidió permanecer en el anonimato comentó: «Los preservativos se acabaron en tres días. Nos prometieron más, pero no sabemos cuándo llegarán».
- En esta edición, los organizadores habían establecido la entrega de preservativos como un gesto institucional, utilizando el símbolo de la Región de Lombardía en los paquetes para realzar el enfoque preventivo hacia la salud.
Historia de la entrega de preservativos
Desde los Juegos de Seúl 1988, la entrega de preservativos ha sido una práctica común para fomentar la prevención de enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes y atletas. La iniciativa ha perdurado como una política de salud pública durante eventos deportivos internacionales. El gobernador Attilio Fontana subrayó la importancia de esta iniciativa expresando: «La salud ante todo: prevención y sentido común».
Repercusiones más allá de la villa
Expertos han señalado que la cantidad de preservativos distribuidos en esta ocasión es bastante baja en comparación con otras ediciones de los Juegos. La noticia ha trascendido el ámbito deportivo, impactando también en el mercado de servicios sexuales en las localidades donde se llevan a cabo las competiciones. Este fenómeno ha sido observado por décadas, donde la entrega de preservativos responde al aumento de la actividad sexual en las villas olímpicas.
Además, un estudio realizado por SimpleMedia revela un notable incremento del 23% en la publicación de anuncios de acompañantes en Milán durante los primeros días de competencia, seguido por un 12% en Cortina d’Ampezzo. Otras áreas como Valtellina, Val di Fiemme y Anterselva también mostraron aumentos.
Este fenómeno es atribuido a la llegada de patrocinadores y miembros de las delegaciones, más que a los atletas mismos, evidenciando el impacto social y económico que los eventos deportivos pueden generar en las comunidades anfitrionas.
Un logro histórico para Brasil en 2026
En un evento destacado, el atleta Lucas Pinheiro Braathen hizo historia al obtener la primera medalla de oro para Brasil y para toda Latinoamérica en unos Juegos Olímpicos de Invierno, al ganar en la disciplina de eslalon gigante de esquí alpino en Milano-Cortina 2026. Este triunfo representa un hito inédito para la región, que hasta la fecha no había conseguido ninguna medalla en deportes invernales, marcando un importante precedente para el deporte brasilero y latinoamericano.
