Acusaciones contra Rusia
El opositor ruso Alexei Navalny, quien falleció en febrero de 2024 en circunstancias poco claras en una prisión en Siberia, fue víctima de un envenenamiento con una toxina rara, según una investigación presentada por el Reino Unido el pasado sábado.
El Ministerio británico de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en el que sostiene que «el Estado ruso utilizó esta toxina letal para atacar a Navalny por miedo a su oposición». Esta declaración se realizó en conjunto con otros cuatro países: Suecia, Francia, Países Bajos y Alemania, con motivo del segundo aniversario de la muerte del ferviente crítico del presidente ruso Vladimir Putin.
Detalles de la investigación
Según los hallazgos de la investigación, se ha “confirmado de forma concluyente la presencia de epibatidina”, una toxina que proviene de las ranas dardo venenosas que predominantemente habitan en Ecuador. El Reino Unido también indicó que ha denunciado a Rusia ante el organismo encargado de supervisar las armas químicas.
- La sospecha de envenenamiento se basa en un análisis de muestras biológicas.
- La epibatidina hallada en el tejido de Navalny probablemente fue la causa de su muerte.
Por su parte, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, expresó en redes sociales que el presidente Putin «está dispuesto a usar armas químicas contra su propio pueblo para mantenerse en el poder».
Consecuencias y reacciones
Navalny falleció mientras cumplía una condena de 19 años en una prisión del Ártico. Las autoridades británicas afirmaron que “solo el Estado ruso tenía los recursos, la motivación y la oportunidad de utilizar esta toxina letal durante su encarcelamiento en una colonia penal en Siberia, y lo consideramos responsable de su muerte”.
La esposa de Navalny, Yulia Navalnaya, mencionó en septiembre que los análisis indicaron que su esposo fue envenenado. «Hace dos años, subí al escenario y afirmé: ‘Vladimir Putin mató a mi marido’… y hoy esas palabras se han convertido en un hecho demostrado científicamente», comentó este sábado durante la Conferencia anual sobre Seguridad de Múnich.
La secretaria de Estado británica para Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, quien se reunió con Navalnaya, declaró: «Hoy, junto a su viuda, el Reino Unido arroja luz sobre el complot del Kremlin para silenciar su voz». Además, manifestaron su inquietud respecto a que Rusia no haya destruido todas sus armas químicas, acusándola de violar la Convención sobre Armas Químicas.
Cabe recordar que Navalny ya había sobrevivido a un intento de envenenamiento en 2020, cuando fue expuesto al agente nervioso Novichok durante su campaña en Siberia. Posteriormente fue evacuado a Alemania, donde recibió tratamiento durante varios meses. Este destacado activista anticorrupción había encabezado protestas que movilizaron a cientos de miles de personas en toda Rusia contra el Kremlin.
