Impacto de las negociaciones en el costo fiscal
Los recientes ajustes realizados por la Casa Rosada con los gobernadores para lograr la media sanción de la reforma laboral en el Senado han tenido un efecto significativo: el costo fiscal del proyecto se ha reducido a la mitad. Esto se ha logrado principalmente con la eliminación del artículo que proponía la reducción del impuesto a las Ganancias para empresas, un cambio que beneficia a las provincias. Además, el aporte que realiza Anses al fondo para despidos ha disminuido. Estas modificaciones son clave para obtener el apoyo necesario en la cámara alta.
Principales modificaciones acordadas
- Eliminación del artículo 190°: Que disminuía la alícuota máxima de 35% a 31.5% para empresas, cuyo costo fiscal se estimaba en un 0.22% del PIB.
- Segmentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Este fondo que financiará despidos se convierte en obligatorio para las empresas, con aportes que ahora se dirigirán hacia una cuenta en una sociedad de bolsa.
En la versión revisada de la ley, el aporte al FAL debe ser un 3% de los aportes previsionales, aunque se introdujeron ajustes durante la sesión. Para las grandes empresas, se estableció en 1% y para las pymes, en 2.5%, lo que minimizará el costo fiscal. Según estimaciones de la consultora Invecq, este costo ha pasado de ser del 0.5% del PIB a solo 0.2%, mientras que el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) lo eleva de 0.57% a 0.37%.
Perspectivas fiscales y ajustes
Esos cambios son cruciales dado el delicado margen fiscal que enfrentará el Ministerio de Hacienda este año para mantener el superávit. El 2025 cerró con un excedente fiscal de 1.4% del PIB, cumpliendo con el FMI, aunque por debajo del objetivo propio de 1.6%. Para 2026, se espera alcanzar un 1.5% del PIB.
Sin embargo, el año comenzó con una notoria caída en la recaudación impositiva. Con menores ingresos, el Gobierno podría verse obligado a implementar ajustes adicionales en el gasto. Ya en enero, se llevó a cabo una primera ronda de recortes, que se estimó en un 4.2%, particularmente en obra pública y gros de fondos a las provincias.
LCG señala que, considerando la reticencia del Gobierno a aumentar impuestos y la lucha por reactivar la actividad económica, la brecha creada entre menores ingresos y un mayor gasto demandará nuevas medidas de ajuste en 2026.
