Un momento crítico para Esteban «Bam Bam» Morais
Esteban «Bam Bam» Morais, conocido por haber ganado Gran Hermano 2007, se encuentra atravesando una de las etapas más duras de su vida. Un incendio consumió su casa ubicada en la Zona Norte, poniendo en grave peligro su vida y la de su hija de tres años. Ante esta tragedia, el exconcursante decidió reclamar una compensación a una compañía energética por la pérdida total de sus ahorros, pertenencias valiosas y herramientas de trabajo.
El incidente
El siniestro ocurrió el viernes 13 de febrero en horas de la tarde, cuando la empresa Edenor estaba realizando la instalación de un nuevo poste de luz a tan solo cuatro cuadras de su hogar. En ese momento, Morais se preparaba para acostar a su hija en su oficina, pero ella le pidió salir a pasear. «Un milagro del cielo, gracias a Dios, ella me pidió una vuelta en cochecito», relató Bam Bam, visiblemente impactado.
Causas del incendio
Al momento de salir, el ex Gran Hermano notó que había trabajadores en las inmediaciones. «Cuando cambian el poste de luz, tocan la línea de tensión, la de los cables de arriba en la cuadra y, por error de ellos, cortan el neutro», explicó Morais, de 45 años.
Según Morais, este error desencadenó una sobrecarga de tensión eléctrica, que superó el límite que puede soportar una vivienda. «Mis vecinos perdieron numerosos electrodomésticos. Sin embargo, la mayor caída de tensión ocurrió en mi casa, lo que provocó que se incendiara un televisor en mi oficina y a partir de ahí, todo se fue al fuego», indicó.
Un escape por poco
Al regresar, Morais se encontró con un fuerte olor a quemado y humo negro cubriendo el techo de su hogar. «La puerta de la oficina estaba cerrada y cuando la abrí, salió una bocanada de humo negro, espeso», recordó, aún aturdido por la experiencia.
«Todo quedó lleno de humo, toda la casa negra, todos los roperos, la ropa, todo. Aun en las áreas que no se incendiaron, el hollín se infiltró. Se perdió todo», lamentó con tristeza.
Desesperado, logró salir con su hija en brazos y recibió ayuda de un vecino. «Cuando mi vecino fue a buscar agua, se produjo una explosión en la habitación. Gracias a Dios, él no estaba allí», aseguró. La explosión fue tan intensa que «los vidrios de uno de los portones de la casa volaron y terminaron en la casa de enfrente».
