Nuevo intento por captar dólares
Ante las dificultades para refinanciar la deuda externa y las crecientes presiones sobre las reservas, Luis Caputo ha reactivado su estrategia para obtener dólares mediante un nuevo bono en moneda dura. Este instrumento financiero tiene como fecha de vencimiento el año 2027 y busca reunir hasta 2.000 millones de dólares para hacer frente a los vencimientos de capital de los bonos que deben pagarse el próximo 9 de julio.
Este movimiento marca el segundo intento del gobierno para evaluar el interés del mercado, tras los resultados dispares obtenidos en diciembre debido a las altas tasas impuestas por el Tesoro para un bono similar. En esta ocasión, el Ministro de Economía pretende aprovechar el «veranito financiero» para captar los conocidos «argendólares», depósitos privados en cajas de ahorros y plazos fijos que actualmente alcanzan un récord de 38.000 millones de dólares y rinden tasas promedio del 2% anual.
Condiciones del nuevo bono
Caputo está decidido a conseguir estos dólares, especialmente ante las barreras que enfrenta para acceder a los mercados de deuda. Desde finales de enero, el riesgo país ha superado los 500 puntos, a pesar de las compras de reservas. En este contexto, el exministro de Economía, Domingo Cavallo, advirtió que debería disminuir a menos de 300 puntos, lo que haría que un bono en EE. UU. que paga 4% de interés requeriría 7% en Argentina.
Para superar los obstáculos de Wall Street, el ministerio de Economía incluirá el Bonar 2027, un bono bajo legislación argentina, en las licitaciones quincenales comenzando este miércoles, buscando levantar hasta 150 millones de dólares, con la posibilidad de expandirse a 250 millones en la siguiente subasta. El plan es seguir ofreciendo este bono en cada subasta quincenal hasta alcanzar los 2.000 millones de dólares.
Este nuevo bono tendrá un cupón del 6% anual, pagadero mensualmente. Juan Manuel Pazos, economista jefe del grupo financiero One618, comentó: «Nuestra expectativa es que está apuntado a la masa de dólares sobre la que está sentado el sector privado, como los depósitos que los bancos todavía no han prestado».
Perspectiva del mercado y el contexto
Según la consultora Outlier, el objetivo de esta colocación es recaudar una parte significativa de los 2.700 millones de dólares de capital y 1.494 millones de dólares en intereses que se deben pagar a los bonistas en julio. Se espera que se logren captar entre 1.000 y 2.000 millones de dólares a tasas inferiores a las del mercado internacional, siendo los argendólares una alternativa sin muchos caminos.
Caputo ya había intentado el año pasado conseguir dólares para pagar la deuda con préstamos REPO de bancos internacionales por 3.000 millones de dólares, además de la emisión de otros bonos. En un periodo que abarcó de mayo a agosto, emitió títulos en pesos con suscripción en dólares (Bonte 2030) por 1.500 millones de dólares, mientras que en diciembre lanzó un bono en dólares (Bonar 2029) por 1.000 millones de dólares, enfrentando un interés del 9,25%.
En esta ocasión, Caputo planea conseguir dólares con un bono más corto y emisiones en cantidades dosificadas, debido a la percepción en el mercado local de que no hay suficiente demanda para colocar 2.000 millones de dólares de una vez, además de que el Banco Central necesita resguardar sus divisas.
Implicaciones para el futuro económico
De acuerdo a LCG, las reservas netas actualmente son negativas en 16.000 millones de dólares. Outlier sostiene que la búsqueda del Tesoro por su propio financiamiento en dólares, aunque sea de forma parcial, puede ayudar a aliviar la presión sobre las reservas del BCRA y permitir una recuperación más significativa gracias al programa de compra de divisas.
El economista Jorge Neyro destacó que el gobierno está tratando de aprovechar la abundancia de dólares en el sistema financiero local mediante la colocación de este bono, siguiendo la idea de evitar el mercado internacional. «De esta forma el gobierno haría varias colocaciones en el mercado local para financiar sus compromisos de amortización e intereses en dólares de junio», añadió. Sin embargo, el pago del capital del nuevo bono se dará en medio del proceso electoral de 2027, lo que introduce un aspecto de incertidumbre política. Matías Tamburini, del comité ejecutivo de Balanz, concluyó que la decisión del Tesoro de emitir deuda en dólares es acertada, dado el apetito del mercado, afirmando que este bono podría generar gran atracción por pagar intereses mensuales y ofrecer un cupón del 6% que compite con el actual plazo fijo del 2%.
