Un despliegue sin precedentes en Diputados
La primera presentación de Manuel Adorni como jefe de Gabinete tuvo lugar en un contexto inusual, marcado por las denuncias sobre su patrimonio. Este evento se transformó en un acto político del Gobierno, resaltado por la presencia del Presidente Javier Milei, un robusto operativo de seguridad y un gran número de asistentes del Gabinete.
Ambiente festivo y tensiones políticas
Al anunciar la llegada de Adorni, el diputado Martín Menem fue recibido con gritos como «¡Deslomado!» por parte del bloque de Izquierda, mientras que otros sectores, en colaboración con militantes, también lo animaban. Antes de que Adorni hiciera su entrada, el diputado Esteban Paulón, del partido socialista, llegó al recinto con una pochoclera que colocó en su banca. Con un delantal, comenzó a repartir pochoclos en pequeñas bolsas, alcanzando una a Menem, quien había sugerido que compraran pochoclos para la sesión. Sin embargo, el jefe de la Cámara los rehusó mientras que el peronista Agustín «Chivo» Rossi aceptó una entrega, comentando «¿no querés?» mientras establecía un ambiente un tanto cómico durante este acto.
Un operativo de seguridad excepcional
La llegada de Milei y el contexto internacional motivaron al oficialismo a establecer un riguroso operativo de seguridad. Se emitieron pulseras de ocho colores para controlar el acceso y se limitó el entorno del Congreso a una cuadra a la redonda, cerrando las calles desde Callao hasta Ayacucho y entre Adolfo Alsina y Bartolomé Mitre.
Momento de solemnidad y descontento
Durante el solemne momento del himno nacional, Milei, junto a su hermana Karina y otros miembros de su gabinete, ingresaron a los palcos, mientras que Lilia Lemoine tuvo la responsabilidad de izar la bandera. Al finalizar la ceremonia, desde la bancada libertaria se escucharon gritos como «presidente, presidente» dirigidos a Milei, quien mantuvo el silencio ante la oposición. Antes de la entrada, Milei y su gabinete se reunieron en la oficina de Menem, donde grabaron un video que incluía la música de «Eye of the Tiger«, sugerente de su entusiasmo por el evento.
Interacciones con la prensa y oposición
Al salir de la oficina, un periodista le preguntó a Milei sobre su respaldo a Adorni, y al recibir la inquietante pregunta sobre si era corrupto, Milei respondió a los medios: «Los corruptos son ustedes«. Tras el discurso de Adorni, el clima tenso continuó cuando algunos legisladores de la oposición comenzaron a gritar acusaciones. Adorni enfrentó interrupciones por parte de un diputado peronista que le mostró un papel cuestionador, lo que llevó a que miembros libertarios se acercaran a reubicarlo.
Conflictos en el recinto
La atmósfera se intensificó cuando los miembros de Izquierda comenzaron a acusar a Milei de ser «cómplice del genocidio«. Aunque al principio el presidente intentó ignorarlos, finalmente respondió diciendo que «ustedes son los asesinos«. La sesión continuó con tensiones visibles entre los bloques, aunque algunos, como Juan Grabois, decidieron distanciarse del espectáculo, mimetizándose con sus clásicas gesticulaciones hacia los libertarios.
Asistencias notables y ausencias en el evento
En los palcos, Milei se sentó rodeado de su equipo, incluyendo a Karina Milei y otros ministros como Diego Santilli y Federico Sturzenegger. Contrariamente, se notaron sillas vacías en el recinto, en particular en el bloque Encuentro Federal y entre los libertarios, como la ex diputada Marcela Pagano, quien no asistió debido a cuestiones legales. El ambiente se caracterizó por la fuerte presencia gubernamental que, sin embargo, fue criticada por algunas voces como la de Miguel Ángel Pichetto, quien responsabilizó al Gobierno de deslegitimar las instituciones legislativas.
