Deuda pública en números récord
En abril de 2026, la deuda pública bruta de la Administración Central llegó a un nuevo máximo al alcanzar los u$s496.676 millones, lo que representa un incremento mensual de u$s12.846 millones. Esta información proviene del último Boletín Mensual de Deuda emitido por la Secretaría de Finanzas.
Del total de la deuda, u$s494.141 millones están considerados como obligaciones en «situación de pago normal», mientras que el resto se relaciona a deuda que aún está en proceso de reestructuración o con pagos diferidos. En los primeros cuatro meses de 2026, la deuda acumulada mostró un aumento de u$s41.600 millones, dado que al cierre de diciembre del año previo el monto era de u$s455.077 millones.
Comparativa con gestiones anteriores
Al analizar el incremento en el contexto de la gestión de Javier Milei, que comenzó en noviembre de 2023, se observa que la deuda bruta se incrementó en más de u$s71.000 millones, pasando de u$s425.556 millones a los actuales u$s496.676 millones.
Factores que impulsan el aumento de la deuda
Según la Secretaría de Finanzas, el aumento registrado en abril se caracteriza por nuevas emisiones de deuda, así como por factores de valuación relacionados con el sistema financiero y cambiario. En concreto, el Tesoro emitió deuda que superó los pagos y amortizaciones en aproximadamente u$s4.101 millones. La mayoría del aumento mensual, sin embargo, fue resultado de ajustes de valuación que sumaron u$s8.735 millones.
Entre los principales factores se incluyen:
- La actualización de la deuda ajustada por CER (coeficiente de estabilización de referencias).
- La apreciación del peso frente al dólar.
- La capitalización de intereses sobre bonos y letras emitidos.
El informe enfatiza que muchos instrumentos de deuda del Tesoro no generan pagos de intereses en efectivo, en su lugar, capitalizan intereses directamente sobre el valor nominal del bono, lo cual incrementa el total de deuda sin afectar el resultado fiscal inmediato.
Composición de la deuda pública
El informe también detalla la composición del endeudamiento nacional. Del total de deuda considerada en situación de pago normal:
- 47% está denominada en moneda local.
- 53% corresponde a deuda en moneda extranjera.
Asimismo, el 78.6% del total de la deuda proviene de títulos y letras del Tesoro Nacional, mientras que el 20.1% está relacionado con obligaciones hacia acreedores internacionales, incluyendo al FMI, el Banco Mundial y el BID. La deuda con estas instituciones financieras supera los u$s100.000 millones.
Otros instrumentos, como los Adelantos Transitorios del Banco Central, comprenden el 0.6% del total. Los gráficos del informe revelan que el 68% de la deuda está bajo legislación nacional, con 89% de los instrumentos de mediano y largo plazo, y alrededor del 56% de la deuda en pesos es ajustable por inflación u otros mecanismos de indexación.
Pagos realizados en abril
A pesar del aumento en el stock total de deuda, el Gobierno cumplió con pagos significativos durante abril. La Secretaría de Finanzas informó que la Administración Central efectuó pagos equivalentes a u$s12.237 millones en ese mes. De esta cantidad, u$s11.982 millones fueron destinados a pagos de capital, mientras que u$s255 millones se dirigieron al pago de intereses.
Es importante notar que el 97% de estos pagos se realizó en moneda nacional y solo 3% en moneda extranjera.
Crecimiento de la deuda en moneda local
Uno de los datos más destacados es el incremento significativo de la deuda en moneda local durante el último año. Según el informe de Finanzas, en los últimos 12 meses, la deuda bruta en situación de pago normal creció en u$s23.720 millones. En contraste, la deuda en moneda extranjera disminuyó en u$s7.163 millones, mientras que la deuda en pesos aumentó en u$s30.883 millones.
Este cambio refleja la nueva estrategia financiera del Gobierno, que ha intensificado el uso de instrumentos ajustados por inflación y tasas dentro del mercado local, con el objetivo de disminuir la dependencia del endeudamiento externo. Sin embargo, esto también significa una mayor vulnerabilidad del stock de deuda a factores como la inflación, el tipo de cambio y las tasas de interés, dado que una parte significativa de los títulos emitidos sigue estando indexada.
