Antecedentes y contexto político
TikTok, la popular red social de propiedad del gigante tecnológico chino ByteDance, ha estado en el ojo del huracán político y regulatorio en Estados Unidos durante más de cuatro años. Con el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, la prohibición de la plataforma ha vuelto a ser tema central en el debate público. Después de meses de tensiones, se concretó un acuerdo para la venta de sus operaciones en el país a un grupo de inversores locales.
Detalles del acuerdo
A inicios de 2025, la aplicación enfrentó una interrupción temporal en su funcionamiento en EE.UU., lo que generó incertidumbre entre millones de usuarios antes de que la situación se normalizara rápidamente. En febrero, TikTok recuperó su presencia en la App Store y Google Play, mientras las negociaciones para su futuro en el mercado estadounidense se intensificaban.
Durante las prolongadas negociaciones, varias firmas compitieron por adquirir la filial estadounidense de TikTok. El conflicto culminó la semana pasada cuando se formalizó un acuerdo para transferir parte de la operación a un consorcio de inversores locales. Este traspaso se espera que se complete el 22 de enero de 2026.
Nuevos propietarios y estructura operativa
El negocio se orientará bajo el nombre de “TikTok USDS Joint Venture LLC”, que estará conformado por Oracle, la firma de capital privado Silver Lake y la empresa de inversión MGX. Este grupo controlará el 45% de las operaciones en EE.UU., mientras que ByteDance mantendrá cerca del 20%. La nueva entidad será responsable de la administración de las funciones locales de la aplicación, incluyendo la protección de datos y la seguridad del algoritmo.
Oracle asumirá el rol de socio clave en términos de seguridad nacional, encargándose de auditar que se cumplan los compromisos establecidos. Esta empresa ya provee servicios de nube a TikTok y gestiona datos de usuarios en EE.UU., relación que existe desde 2020, cuando intentó adquirir la plataforma.
Preocupaciones sobre la seguridad de los datos
Según los términos del acuerdo, ByteDance no tendrá acceso a información de los usuarios estadounidenses ni podrá influir en el algoritmo para este mercado. De esta forma, se busca mitigar las preocupaciones en torno a la seguridad de los datos.
El conflicto se originó en agosto de 2020, cuando Trump firmó una orden ejecutiva que prohibía transacciones con ByteDance. Aunque se intentó forzar la venta de las operaciones estadounidenses de TikTok, un juez federal bloqueó temporalmente esta medida, permitiendo a la aplicación continuar funcionando mientras se resolvía la disputa legal.
La preocupación sobre la seguridad nacional volvió a ser relevante durante la presidencia de Joe Biden, quien impulsó un proyecto de ley contra TikTok. Tras la promulgación de esta legislación, TikTok presentó una demanda contra el gobierno estadounidense, argumentando que la prohibición vulneraba sus derechos bajo la Primera Enmienda. A pesar de las alegaciones de que representaba un riesgo para la seguridad nacional, TikTok insiste en que los datos de los usuarios están debidamente protegidos y cumplen con la legislación vigente.
