La pizza de cancha: un clásico argentino
La pizza de cancha representa una de las manifestaciones más auténticas de la cultura popular argentina. Este platillo, estrechamente vinculado al fútbol y a la comida al paso, tiene sus raíces en los alrededores de los estadios. Su historia comienza en las canchas de fútbol de Buenos Aires y el conurbano, especialmente durante la mitad del siglo XX, cuando los vendedores ambulantes ofrecían esta opción económica y abundante.
A diferencia de otras pizzas, esta no contiene mozzarella, lo que la convierte en una alternativa más asequible y que puede mantenerse caliente durante más tiempo.
Ingredientes y preparación para 4 personas
A continuación se presentan los ingredientes necesarios y el proceso de elaboración:
- 500 g de harina 000
- 25 g de levadura fresca
- 300 ml de agua tibia
- 10 g de sal
- 3 cucharadas de aceite
- 500 g de tomate triturado
- 2 dientes de ajo
- Sal, a gusto
- Orégano seco, a gusto
- Aceite, cantidad necesaria
- 1 lata grande de sardinas en aceite
- Aceite de oliva, para finalizar
Pasos a seguir
1. Disolver la levadura en el agua tibia y dejar reposar unos minutos hasta que se active.
2. En un bol, colocar la harina, agregar la sal y el aceite, y luego incorporar el agua con la levadura, amasando hasta conseguir una consistencia lisa y elástica.
3. Cubrir la masa y dejarla leudar en un lugar cálido hasta que duplique su volumen.
4. Para preparar la salsa, calentar un poco de aceite y rehogar los ajos picados, añadir el tomate triturado junto con sal y orégano. Cocinar a fuego medio hasta que espese y pierda acidez. Reservar.
5. Desgasificar la masa y dividirla en dos partes. Estirar cada porción en una pizzera bien aceitada, manteniendo un grosor medio.
6. Cubrir con abundante salsa de tomate y llevar al horno precalentado a 230–240 °C durante unos 10 a 12 minutos, hasta que la masa esté cocida y ligeramente dorada en los bordes.
7. Escurrir las sardinas y desmenuzarlas. Sacar la pizza del horno, esparcir las sardinas por encima y hornear 2 o 3 minutos más.
8. Al sacar del horno, añadir un hilo de aceite de oliva y, si se desea, un poco más de orégano.
Servir caliente, siguiendo la tradición y disfrutando de esta pizza sin queso.
