Un fenómeno creciente entre adolescentes
La imagen de un adolescente iluminada por la pantalla de su celular se hace evidente mientras espera en la fila de un boliche durante la madrugada. A medida que el grupo avanza lentamente hacia la entrada, el personal de seguridad revisa los documentos de cada persona. El joven acerca su teléfono, amplía una fotografía y la sostiene en el momento que llega su turno. Voceando a través de la multicolorida música que resuena, se observan en redes sociales imágenes repetidas que dan instrucciones precisas para sortear controles.
Promoción de métodos ilegales
Los mensajes en redes sociales no se hacen esperar: «¿Querés ir al baile, pero sos menor? Contactame y te vendo la app o edito DNI». «¿Naciste en 2009 o 2010 y no puedes entrar? Habla conmigo y te paso la última versión del Mi Argentina trucho». TikTok se ha convertido en un medio habitual para la difusión de documentos falsos y aplicaciones adulteradas, todas dirigidas a menores. Los videos suelen estar acompañados de clips de salidas nocturnas y muchos comentan «necesito info», «yo quiero», o «¿cómo puedo modificar los datos?», evidenciando que, en muchos casos, los solicitantes son adolescentes.
Investigación del circuito ilegal
Un investigador del fenómeno contactó a un proveedor de estos servicios, quien detalló las modalidades y precios: «Tenés el Mi Argentina original, donde se puede editar el DNI, con una explicación sobre cómo usarlo para evitar errores. También existe la edición de la foto del DNI y el físico, que cuesta $15.000. Este último requiere de un tiempo de anticipación para ser enviado. Los costos se desglosan en $4.000 por la aplicación falsa y en $15.000 por el documento físico, sumando un total de $19.000«. Un segundo contacto agregó que el documento con QR tiene un valor de $7.000.
Controles y regulaciones actuales
A pesar de que TikTok es señalado como el principal medio de difusión, otras plataformas como Instagram y WhatsApp también juegan un papel clave. Adolescentes como Julián, de 18 años, mencionan que han escuchado sobre el uso de documentos falsos para acceder a boliches y casinos. Expresó que los controles en las puertas son insuficientes, sugiriendo que los boliches deben ser más rigurosos en su verificación.
Actualmente, en la ciudad de Buenos Aires, la entrada de menores de 18 años a boliches está prohibida por ley, exceptuando opciones como las llamadas matinés para adolescentes de 13 a 17 años, donde no se vende alcohol. En la provincia de Buenos Aires, la normativa también prohíbe el ingreso simultáneo de menores con adultos, permitiendo excepciones en localidades pequeñas.
Testimonios de adolescentes sobre la situación
Adolescentes como Lourdes, de 16 años, indicaron que el uso del DNI falso se ha vuelto habitual entre los jóvenes, a menudo compartiéndose entre conocidos o en grupos de WhatsApp. Otros menores, como Luca y Sofía, afirmaron haber escuchado sobre estas prácticas y compartieron que la información se mueve rápidamente en las redes. Luca admitió haber utilizado un documento falso para intentar ingresar a un boliche, subrayando la presión social que sienten sus amigos ante el deseo de ser parte de un grupo.
Respuestas del Renaper y la justicia
Desde el Registro Nacional de las Personas (Renaper), señalaron que han tomado conocimiento de esta actividad gracias a una denuncia anónima sobre un sitio web que genera imágenes similares a la credencial digital del DNI. Aclararon que estas imágenes no son válidas y que la falsificación del DNI digital es técnicamente inviable debido a sus protecciones criptográficas. Sin embargo, advirtieron que alterar imágenes de documentos es un delito.
La legislación contempla penas de entre tres a ocho años de prisión para quienes falsifiquen o utilicen documentos sabiendo su carácter ilícito. El Renaper también recomendó a los locales bailables que verifiquen la identidad a través de la aplicación oficial Mi Argentina y no acepten imágenes o capturas de pantalla.
La respuesta de los boliches
Los responsables de los boliches, que han notado intentos de ingreso con DNI falsos, han comenzado a implementar controles más estrictos en las entradas. Aseguran que a pesar de las presiones en la puerta, mantenemos un criterio claro y nos aseguramos de que sólo se acepte documentación verificada dentro de la aplicación oficial. La oferta de documentos adulterados continúa su difusión en redes sociales y círculos informales, mostrando un patrón preocupante entre los jóvenes.
