Incidente tras la derrota
El 12 de febrero, el equipo de River Plate sufrió una derrota por 1 a 0 ante Argentinos Juniors en el estadio Diego Armando Maradona, lo que desató reacciones de descontento en el terreno de juego. Tras el pitazo final, Gonzalo Montiel y Juan Fernando Quintero tuvieron una acalorada conversación, marcando así la segunda caída consecutiva del equipo en el torneo Apertura.
Reacciones de los jugadores
El lateral, Montiel, mostró signos evidentes de frustración durante el encuentro y expresó su malestar tan pronto como terminó el partido. Las cámaras de la transmisión oficial documentaron el momento en que se dirigió a los vestuarios, pero se detuvo para conversar con su compañero, el capitán Quintero. Ambos jugadores cubrieron sus rostros con las manos para evitar que sus palabras fueran leídas por los micrófonos.
Contexto de tensión en el equipo
La atmósfera de tensión en el plantel se intensificó tras la abultada derrota anterior por 4 a 1 frente a Tigre. El cuerpo técnico intenta recuperar la solidez defensiva que mostró el equipo en las primeras jornadas, donde lograron vencer a Barracas Central y Gimnasia de La Plata, además de empatar sin goles contra Rosario Central.
Actitudes en el campo de juego
A lo largo del encuentro, Montiel mostró una conducta irritable, reclamando un penal en los primeros minutos y luego confrontando a su compañero Lucas Martínez Quarta tras el gol de Hernán López Muñoz, el cual fue consecuencia de un error defensivo. En cuanto a Quintero, intentó generar juego ofensivo, incluso retrocediendo hasta su área para recuperar el balón y eludir a varios adversarios, sin embargo, su pase largo a Maximiliano Salas no tuvo éxito, reflejando la falta de eficacia en el ataque del equipo.
Expulsión de Marcelo Gallardo
El clima de tensión también se amplificó en el banquillo, donde el entrenador Marcelo Gallardo recibió una tarjeta roja al final del primer tiempo. El incidente ocurrió a los 44 minutos tras una falta de Tomás Molina sobre Montiel, situación que llevó a que el árbitro Andrés Merlos sancionara la falta. La reacción irónica de Gallardo, quien aplaudió, no fue bien recibida por el árbitro, quien le mostró la tarjeta roja de inmediato. «Te estoy aplaudiendo», comentó el director técnico, pero el árbitro no aceptó la justificación.
Gallardo observó el resto del partido desde detrás de una reja en la zona de vestuarios, lo que le impidió dar la habitual conferencia de prensa, dejando que su asistente, Matías Biscay, hablara en su lugar ante los medios.
