Nueva identificación de un exoplaneta
El 27 de enero de 2026, la NASA anunció el descubrimiento de HD 137010 b, un exoplaneta que presenta características semejantes a las de la Tierra, considerado como «potencialmente habitable». Este hallazgo fue revelado en un artículo publicado en The Astrophysical Journal Letters, respaldado por informaciones recabadas por el Telescopio Espacial Kepler, el cual, a pesar de su cese de operaciones en 2018, continúa ofreciendo datos sorprendentes sobre el cosmos.
Características del exoplaneta
Según el análisis realizado por un equipo de expertos internacionales, HD 137010 b es un planeta rocoso que es ligeramente más grande que la Tierra, orbitando alrededor de una estrella similar al Sol y situado aproximadamente a 146 años luz de distancia, lo que favorece la posibilidad de observaciones futuras.
Estado de confirmación y condiciones ambientales
A pesar de que la NASA todavía lo clasifica como un «candidato a la espera de confirmación», los astrónomos han indicado que este exoplaneta podría encontrarse en el límite exterior de la zona habitable de su estrella. Según el artículo científico, la distancia orbital del HD 137010 b podría permitir la formación de agua líquida en su superficie, siempre y cuando exista una atmósfera adecuada.
Preocupaciones respecto a la temperatura
No obstante, la NASA ha subrayado que los datos obtenidos aún están bajo análisis, ya que han encontrado un problema en relación con la luz y el calor que recibe el HD 137010 b. Esto podría implicar una temperatura superficial de aproximadamente -68 grados Celsius. Comparando este dato con la temperatura media de Marte, que es de -65 grados Celsius, se podría suponer que este exoplaneta es aún más frío, lo que lo lleva a ser descrito como «perpetuamente congelado».
Próximos pasos en la investigación
Para que HD 137010 b pase de «candidato» a «confirmado», los científicos consideran crucial llevar a cabo rigurosas observaciones de seguimiento. Desde el descubrimiento, se han implementado nuevas técnicas de identificación. Sin embargo, su mayor inquietud radica en que, aunque tienen una imagen nítida de su sombra, necesitan que el tránsito del exoplaneta se repita de forma regular para asegurarse de que no se trata de un error o un evento temporal. Por el momento, el futuro del HD 137010 b depende de las próximas investigaciones que realizará la NASA para establecer si, a pesar de las temperaturas extremadamente bajas, este distante mundo realmente tiene el potencial de albergar vida.
