Detalles del descubrimiento
El misterioso hallazgo de Eduardo Betancourt, un enfermero de 44 años, quien fue encontrado sin vida en su departamento en el barrio porteño de Palermo, ha revelado nuevos elementos que apuntan hacia una muerte asociada al uso de drogas hospitalarias. Según han informado fuentes vinculadas a la investigación, la escena contenía un verdadero «arsenal» de medicamentos restringidos.
Medicamentos y dispositivos encontrados
La Policía de la Ciudad logró localizar diversos medicamentos anestésicos y una bomba de infusión, un dispositivo que frecuentemente se utiliza en clínicas para la administración controlada de fármacos. La investigación se centra en el descubrimiento de estas sustancias en el hogar, ubicado en la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400.
Cuando las autoridades llegaron, encontraron a la víctima sentada en una silla del comedor, con sangre en la boca y sin signos vitales. Esta escena condujo a una indagación sobre las causas de su muerte, especialmente para determinar si hay relación con el consumo o sustracción de sustancias clínicas, ya que se hallaron un guante de látex, una jeringa y una extensa variedad de medicamentos.
Entre los fármacos encontrados en su departamento se incluyen:
- Propofol
- Lidocaína
- Difenhidramina
- Dipirona
- Hioscina
- Fentanilo
- Diclofenac
- Clonazepam
- Midazolam
- Dexametasona
- Adrenalina
- Haloperidol
- Metroclopramida
- Diazepam
- Ketorolaco
- Cloruro de potasio
- Ceftriaxona
- Penicilina
- Succinilcolina
Además, se encontraron tres teléfonos celulares, documentos de identidad del fallecido y papelería relevante para la investigación.
Contexto del hallazgo
El caso salió a la luz después de que la hermana de Betancourt, quien reside en la provincia de Entre Ríos, alertara a las autoridades sobre su ausencia durante tres días. Al arribar al departamento junto con los agentes policiales, encontraron al hombre muerto. En la primera revisión pericial, se observó que tenía una vía conectada a uno de sus pies, lo que indica que podría haber estado administrándose medicación al momento de su fallecimiento.
La Justicia, bajo la jurisdicción de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, conducida por el fiscal Carlos Alberto Vasser, está investigando si existe alguna vinculación entre este caso y la muerte de Alejandro Zalazar, así como las conocidas «Propofest», fiestas clandestinas en las que se emplean anestésicos hospitalarios para fines recreativos. Por el momento, la causa está tipificada como «averiguación de causales de muerte».
