Culminación de un caso signado por controversias
Veinticinco años han transcurrido desde que Leonardo Fornerón presentó su primera denuncia por la apropiación ilegal de su hija. En un reciente fallo, la Justicia absolvió a todos los acusados en un proceso que ha estado marcado por decisiones contradictorias y hasta una condena internacional hacia el Estado argentino. Si bien los fundamentos de esta decisión se darán a conocer en febrero, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°18 de la Ciudad de Buenos Aires, conformado por los jueces Domingo Luis Altieri, Ángel Gabriel Nardiello y Marcelo Bartumeu Romero, anticipó su veredicto absolutorio para los siete imputados.
Reacciones tras el fallo
Diego Dousdebes, abogado de Fornerón, expresó que su cliente está «muy triste» con el resultado del juicio y se siente escéptico sobre la Justicia, argumentando que existe un tratamiento desigual entre las personas según su posición social y económica. Dousdebes también se mostró desilusionado, aunque no sorprendido por el fallo, al considerar que no hubo una intención real de llegar al fondo del asunto. «La suerte ya estaba echada. No había intención de ir al hueso», afirmó.
Prácticas cuestionadas y contexto del fallo
El abogado señaló que esta sentencia parece encubrir prácticas ilegales que se perpetúan en determinados sectores de la sociedad argentina, donde los bebés son comprados y vendidos, generando beneficios para diversas estructuras estatales y paraestatales. Dousdebes indicó que «nadie está dispuesto a entregar ese negocio» y que este nuevo fallo reavivará la polémica en torno a la adopción irregular.
El juicio, que comenzó a mediados de noviembre, reveló un complicado entramado judicial y administrativo que, según la acusación, facilitó la apropiación ilegal con la colaboración de funcionarios en Entre Ríos. Tras la absolución, el abogado reflexionó sobre la naturaleza de las condenas: «Es muy difícil que la Justicia condene a personas que consideran sus pares. Por lo general, los condenados son otros».
La historia de Fornerón y su lucha por la paternidad
La historia comenzó en junio de 2000, cuando la expareja de Fornerón dio a luz a una bebé en un sanatorio privado en Victoria, Entre Ríos. Al día siguiente, la recién nacida fue entregada a un matrimonio en Buenos Aires, con la intervención de Julio Guaita, el Defensor de Pobres y Menores suplente, quien redactó un acta de guarda provisional.
Fornerón, quien desconocía que su expareja había estado embarazada, tomó conciencia de la situación gracias a terceros y, aunque en un primer momento se le negaron sus derechos, posteriormente una prueba de ADN confirmó su paternidad. Desde entonces, ha estado en una ardua batalla judicial para obtener reconocimiento como padre y recuperar a su hija. Sin embargo, el lazo nunca se ha restablecido por completo ya que la joven se quedó con quienes la criaron.
La intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
El caso llegó incluso hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2012 condenó al Estado argentino por violar derechos fundamentales, como el derecho a la identidad y el derecho de convivencia familiar. La corte ordenó al Estado asegurar un proceso que garantizara la reunificación de Fornerón con su hija, pero ese objetivo nunca se logró.
Implicados en el proceso y anomalías detectadas
Los acusados que fueron absueltos incluyen a la madre biológica, de apellido Enríquez; el matrimonio Bassi Zucchi, que adoptó a la niña; el exjuez Raúl Del Valle, que firmó la sentencia de adopción; el abogado Francisco Salvador Espona, que representó a los supuestos apropiadores; y los intermediarios Paul Reynoso y Ariel Barreto. Durante la investigación, también salieron a la luz nombres de funcionarios judiciales que habían desempeñado funciones como defensores de pobres y menores en junio de 2000.
La querella subrayó varias irregularidades en la entrega y adopción de la niña, como el hecho de que se formalizó el procedimiento durante un fin de semana, lo cual es ilegal en la normativa de Entre Ríos, y la incorporación de un funcionario en un día inhábil.
Una problemática persistente
A medida que se esperan los fundamentos de esta sentencia, el caso pone de manifiesto las fallas del Estado argentino en cuestiones como la adopción, el derecho a la identidad y el cumplimiento de sentencias internacionales. Actualmente, el Código Penal argentino considera delitos como la sustracción y retención de menores, pero carece de una figura legal que tipifique la compraventa de niños.
