Un rescate a milímetros de una tragedia
En un impactante video grabado por la cámara de un tren de carga, se escucha claramente la frase: ‘Qué hijos de puta que son‘, dicha por el maquinista que, desesperado, tocaba la bocina del tren para alertar sobre un niño de 3 años que se encontraba sobre las vías en el barrio cordobés de Los Galpones. Fue un oficial de la policía motorizada que estaba realizando una patrulla en la zona quien se dio cuenta de la situación y logró salvar al pequeño de ser atropellado por la locomotora que transportaba piedras, que contaba con más de 15 vagones y se dirigía desde Juárez Celman hacia Córdoba.
Un momento de peligro inminente
La escena, digna de una película de acción, ocurrió alrededor de las 11 de la mañana de este lunes en una parte vulnerable de la ciudad de Córdoba, donde los residentes han ocupado terrenos cercanos a las vías, haciendo que las casas estén a escasa distancia.
El cabo Pablo Luna (37) se encontraba patrullando junto a un compañero. En un momento, decidió detener su moto y se paró a pocos metros de las vías. Escuchando la insistencia en la bocina del tren, prestó atención y en el instante justo, se percató de que un niño estaba en la vía, a punto de ser atropellado. «Venía el tren y venía fuerte… la insistencia de los bocinazos del maquinista me hizo darme cuenta de que algo no estaba bien«, explicó Luna en una conversación posterior.
«En cuanto giré la cabeza, vi al niño en el medio de las vías. Estaba al lado de la moto y el tren estaba a milímetros de arrollarlo«. Luna confesó que apenas le dio tiempo a actuar. «Le salvé la vida por unos segundos«.
Reflexiones sobre el deber
El cabo, quien lleva 10 años en la Policía de Córdoba, recordó en ese momento a su propio hijo de 13 años, que lo espera cada día en casa después del trabajo. Afirmó que si hubiera tenido que elegir ser policía para vivir una experiencia como esta, su misión estaba cumplida. «Me emociono porque no es cualquier cosa; es la vida de un niño que todavía tiene futuro«.
Originario de La Rioja y radicado en Córdoba, Pablo contó que su hijo juega en las inferiores de Racing. «Me hice policía por la necesidad de trabajar y darle un futuro a mi hijo. Juega en Racing de Córdoba«. Su elección por el Escuadrón Motorizado fue deliberada, ya que disfruta de la libertad que le otorga. Aseguró que la experiencia en la calle mejora la capacidad para detectar peligros.
Hasta el momento, lo más grave que le había sucedido fue una herida provocada por un barrabrava en un incidente hace tres años. «Salís a la calle sin saber qué te puede ocurrir, pero hay orgullo en ser parte de la fuerza«.
Reconocimiento al acto heroico
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que el cabo Luna será condecorado y ascendido por su destacada valentía en la salvación del menor. «Este policía no solo cumplió con su deber, lo superó. Eso merece el máximo reconocimiento«. El funcionario destacó que lo hecho por Luna no solo fue un acto de valentía, sino un ejemplo puro de lo que significa cumplir con el deber. «Cuando vio a esa criatura en peligro, no dudó, actuó y en ese segundo decisivo, salvó una vida«.
