Un déficit turístico persistente
A pesar de una moderación en las cifras, el déficit por turismo sigue siendo significativo. Así lo informó el IERAL de la Fundación Mediterránea, tras la controversia provocada por la nueva metodología del Banco Central para calcular los gastos de los argentinos en el extranjero. Esta modificación ha tenido repercusiones en el balance de dólares destinados a viajes al exterior.
Las cifras del turismo emisivo y receptivo
De acuerdo con el IERAL, el turismo emisivo alcanzó cifras récord en el verano de 2025, con un crecimiento del 80% comparado con el año anterior. En contraposición, el turismo receptivo disminuyó un 25% debido a la fortaleza del dólar local. Aunque la competitividad cambiaria ha tenido altibajos, se ha estabilizado, particularmente tras un levantamiento parcial del cepillo cambiario.
El balance al cierre de 2025 muestra un saldo negativo por la salida de divisas, a pesar de los cambios en la medición solicitados por Daniel Scioli, que excluyeron de la cuenta de gastos en el exterior las suscripciones a servicios digitales y compras en plataformas virtuales. En este sentido, el IERAL destaca que en los primeros 11 meses de 2025, 11,2 millones de residentes viajaron al exterior, mientras que apenas 4,8 millones de turistas internacionales ingresaron al país.
Un año de desbalance
Esto ha resultado en un saldo negativo en el número de viajeros, con una diferencia de 6,4 millones, una cifra comparable al déficit de 2017. Asimismo, el cociente entre turismo emisivo y receptivo se ha situado en 2,3, lo que refleja un desbalance notable en varias décadas, exceptuando años de pandemia. Por cada viajero internacional que visitó Argentina, 2,3 residentes optaron por hacer turismo en el extranjero.
Las proyecciones indican que, al restar los ingresos del turismo receptivo de aproximadamente US$ 4.500 millones, el saldo de divisas podría presentar un déficit de entre US$ 7.000 millones y US$ 8.500 millones, aunque estos datos son preliminares, ya que falta el resultado del cuarto trimestre. Marcos Cohen Arazi, del IERAL, apunta que un nivel elevado de turismo emisivo puede generar oportunidades para el turismo receptivo.
Expectativas para la temporada de verano 2026
En cuanto a la temporada de verano 2026, se anticipa que las tendencias observadas en las búsquedas de Google muestran patrones de turismo emisivo similares al año anterior. Sin embargo, comparadas con el periodo récord de 2024/25, estas se encuentran en niveles inferiores. Las búsquedas relacionadas con turismo interno son generalmente bajas, a excepción de un aumento en noviembre.
Además, la apreciación del real brasileño frente al dólar, el cual ha crecido más que la inflación y los salarios en Argentina, está afectando la elección de Brasil como destino. El clima de menor incertidumbre cambiaria, posterior a las elecciones, también está influyendo en las decisiones de viaje, además del impacto del Mundial, que podría llevar a muchos hinchas a reservar sus viajes a Estados Unidos para ver a la Selección.
Sin embargo, se anticipa que los flujos internacionales continuarán por un sendero deficitario durante el verano, aunque se espera que el turismo receptivo siga en recuperación, lo que podría reducir ligeramente el déficit.
