El descenso del dólar argentino
El dólar ha registrado su cuarto día consecutivo a la baja este martes. La cotización mayorista está cerca de descender por debajo de los 1.400 pesos, tras una caída de casi el 1%, fijándose en $ 1.405. En el Banco Nación, el valor se sitúa en $ 1.425, comparado con los $ 1.440 del día anterior. Este es el valor más bajo que se ha visto desde el 19 de noviembre.
El viernes anterior, el dólar había caído un 0,7%, mientras que el lunes sufrió otro retroceso de 1,1%. Este movimiento ha ampliado la distancia respecto al techo de la banda cambiaria, que es de $ 1.587,7, a un 10,3%, la mayor diferencia desde el 20 de agosto (-10,9%), justo antes de las elecciones legislativas, tanto nacionales como bonaerenses, según se expone en PPI.
Causas de la caída
Desde el inicio del mes, el dólar mayorista ha perdido casi 10%. ¿Qué está detrás de esta baja? Las razones incluyen la persistencia del carry trade, donde los inversores aprovechan la estabilidad del dólar para beneficiarse de las tasas, junto con una mayor calma en el mercado, ya que el Banco Central ha podido adquirir dólares para aumentar las reservas de manera sostenida, mientras que se aprecia una disminución global del dólar frente al euro.
El economista Gabriel Caamaño explica que hay una mayor demanda de pesos y un descenso en la demanda de dólares. Esto puede atribuirse al atractivo que presentan los bonos vinculados a la inflación (CER) y a la tasa en pesos medida en dólares, así como a un mejor anclaje de las expectativas propiciado por el proceso de acumulación de reservas. Caamaño añade: «Cuando el BCRA compra de manera sostenida, hay menos espacio para pensar que están forzando las cosas en lo cambiario», lo que implica que el Banco Central no está vendiendo para que el dólar baje.
Impacto en las tasas de interés
Recientemente, se ha observado una normalización en las tasas de interés más cortas. La caución a un día, que la semana pasada superaba el 35%, ha disminuido a 23,6% en este martes. En el mercado, se comenta que la compra continua de dólares por parte del Banco Central inyecta pesos en el mercado cambiario, lo que ayuda a corregir, en cierta medida, las tensiones de liquidez que han persistido desde antes de las elecciones legislativas, consecuencia del apretón monetario.
Próxima emisión de deuda en pesos
Este miércoles, el Tesoro llevará a cabo su primera licitación de deuda en pesos de febrero. Según se indicó, el equipo de Finanzas ofrecerá una amplia gama de instrumentos para enfrentar vencimientos de deuda en moneda local que ascienden a alrededor de $ 8 billones, todos en manos privadas. Se considerará crucial observar el nivel de rollover que el Tesoro decida validar y, como resultado, si opta por mantener o retirar pesos del sistema. Esto será determinante para valorar si se busca extender la situación de liquidez más holgada, que contribuyó a la compresión de rendimientos observada la semana pasada, o si, en cambio, se pretende frenar esta dinámica.
Influencia del sector agroindustrial y empresas
La entidad dirigida por Santiago Bausili ha estado comprando dólares durante 26 jornadas consecutivas, acumulando US$ 176 millones en compras el lunes. En total, el Banco Central ha adquirido US$ 493 millones en seis días de febrero y US$ 1.651 millones en lo que va del año. Las adquisiciones han sido impulsadas por un auge en las colocaciones de deuda en moneda extranjera por parte de empresas que participan en el mercado cambiario. Según la consultora PwC, el año pasado se emitieron aproximadamente US$ 20.000 millones, con una aceleración en la tendencia tras el triunfo oficialista en las legislativas de octubre anterior.
Tanto las empresas como las provincias se han beneficiado de la disminución del riesgo país, accediendo a financiamiento a tasas más bajas. Este miércoles, la petrolera estatal YPF emitirá un bono adicional de US$ 100 millones.
Condiciones globales y proyecciones
Todo este contexto local se da en un marco inicial del año caracterizado por tensiones geopolíticas y la debilidad del dólar a nivel global. El índice dólar (DXY), que mide la fortaleza de esta moneda respecto a una cesta de seis divisas principales, se sitúa entre 96.55 y 96.82 puntos, evidenciando una ligera debilidad tras datos de ventas minoristas en Estados Unidos que quedaron por debajo de lo esperado. Este movimiento ha favorecido la apreciación de diversas monedas emergentes, incluido el peso argentino.
Los especialistas sugieren que la actual «pax cambiaria» podría mantenerse a lo largo de febrero, aunque advierten sobre posibles inquietudes para marzo.
