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El futuro del petróleo en Venezuela y sus repercusiones en Argentina

El futuro del petróleo en Venezuela y sus repercusiones en Argentina

Resurgimiento del petróleo en Venezuela

La discusión sobre el sector petrolero en Venezuela ha cobrado nueva intensidad a nivel internacional, especialmente tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha anunciado que Estados Unidos asumirá un papel activo en la compra y gestión del crudo venezolano. Sin embargo, expertos consultados coinciden en que el estado actual de la infraestructura, las crecientes deudas y la inestabilidad política son factores que limitan cualquier plan a corto plazo.

Condiciones del sector energético

Fernando Meiter, especialista en energía, subraya que no ha habido un verdadero cambio de régimen, sino simplemente un recambio de líderes. «Se han retirado a Maduro y su esposa, pero el sistema político y la situación de los presos políticos no han cambiado», sostiene. En este contexto, adelanta que la estrategia estadounidense estaría orientada a adquirir todo el petróleo producido en Venezuela y utilizar esos ingresos para la reconstrucción de una red de pozos y oleoductos, que ha estado en decadencia durante casi una década.

Estrategia petrolera de Trump

Meiter señala que la manera en la que se llevará a cabo este negocio aún no está clara: existe incertidumbre sobre si el crudo se procesará en Estados Unidos, a través de Citgo (la filial venezolana), o si una parte se enviará a otros países. Según recordó, antes de las sanciones, China era el mayor comprador del petróleo venezolano, absorbiendo el 68% de su producción, mientras que Estados Unidos adquiría el 23%, y España y Cuba complementaban el total con un 4% cada uno. Este último ha sido uno de los más perjudicados por la falta de suministros actuales.

Impacto global y desafíos en Argentina

A nivel global, el impacto de la producción petrolera venezolana es relativamente limitado, representando cerca del 1% del mercado mundial según Meiter. Esto significa que cualquier cambio en su producción no tendrá un efecto significativo en los precios internacionales. En cuanto a Argentina, el desafío inmediato radica en mejorar su capacidad de transporte de petróleo y gas, lo que facilitaría un aumento en las exportaciones y la generación de divisas.

Situación crítica de la infraestructura

Yanina Lojo, experta en comercio exterior, enfatiza el estado crítico de la estructura petrolera en Venezuela, indicando que, mientras que en la década de 1990 la producción oscilaba alrededor de tres millones de barriles diarios, hoy en día la cifra real está muy por debajo de las cifras oficiales. «Se están extrayendo, con suerte, 200.000 barriles diarios», indica, alertando sobre el considerable deterioro de la infraestructura que dificultaría incluso una posible intervención estadounidense.

Lojo enfatiza que, incluso con inversión, Venezuela podría requerir entre uno y dos años para volver a ser relevante en el mercado internacional. No obstante, afirma que Trump adoptará una postura pragmática siendo un empresario que no está dispuesto a perder la oportunidad en el sector petrolero venezolano. Los ingresos generados serían administrados por Estados Unidos para el beneficio tanto de los venezolanos como de los estadounidenses.

Deudas que complican el panorama

Un informe reciente de The New York Times ha revelado un obstáculo adicional: las considerables deudas que Venezuela mantiene con diversas petroleras internacionales, resultantes de expropiaciones realizadas durante la presidencia de Hugo Chávez. Exxon Mobil, por ejemplo, reclama aproximadamente 20.000 millones de dólares, y ConocoPhillips otros 12.000 millones, lo que desalienta nuevas inversiones en el país. Las compañías han estado en litigio durante más de 20 años en tribunales internacionales, y aunque muchas de estas deudas son consideradas como de “cobro improbable”, los reclamos permanecen vigentes. En este marco, Chevron, que nunca se retiró de Venezuela, aparece como la firma mejor posicionada para aprovechar cualquier cambio en el escenario.

Consecuencias para Argentina

Los especialistas afirman que el impacto directo en Argentina sería mínimo. Meiter recalca que el país no depende del petróleo venezolano, y el foco debe estar en fortalecer la infraestructura interna, especialmente en relación a Vaca Muerta. Por ende, un posible reintegro de Venezuela al mercado no alteraría significativamente los precios ni la estrategia energética del país.

En conclusión, existe un claro consenso entre los analistas: el resurgimiento del sector petrolero en Venezuela enfrenta más obstáculos que oportunidades inmediatas.