Home Sociedad El tirador de la escuela de San Cristóbal: un alumno destacado se convierte en protagonista de una tragedia

El tirador de la escuela de San Cristóbal: un alumno destacado se convierte en protagonista de una tragedia

El tirador de la escuela de San Cristóbal: un alumno destacado se convierte en protagonista de una tragedia

Un alumno destacado se convierte en tirador

En un emotivo acto frente a más de 300 alumnos, profesores y familiares, G.C. fue reconocido como el mejor compañero del 2° año en la Escuela N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe. Sin embargo, cinco meses después, este mismo joven se convirtió en el tirador que, con una escopeta, le quitó la vida a otro estudiante de 13 años en el mismo lugar donde había sido premiado.

Una comunidad en shock

Los docentes de la institución todavía intentan asimilar la tragedia. Retornan a ese momento en el que G.C., un alumno aplicado, estudioso y querido, empuñó el arma y disparó contra sus compañeros. En una votación a finales del año pasado, G.C. fue elegido como el mejor compañero del curso. Este reconocimiento busca honrar a aquellos que ayudan a sus colegas en los estudios y comparten momentos en el aula.

Durante la ceremonia de fin de año, se entregaron diplomas a los mejores compañeros de cada curso, y G.C. fue aclamado por toda la escuela al recibir su distinción. «Cuando recibió el diploma estaba contento», recordó una de sus maestras, mientras que otra destacó que el adolescente era un excelente alumno, y que estaba en camino a ser abanderado.

El trágico desenlace

La comunidad de San Cristóbal, que cuenta con apenas 15,000 habitantes, quedó devastada tras el tiroteo, que resultó en la muerte de Ian Cabrera Núñez (13 años) y dejó a otros ocho menores heridos. Tras el ataque, comenzaron a circular versiones sobre un posible bullying que G.C. habría sufrido en la escuela. Sin embargo, docentes de la institución indicaron que un video que mostró el conflicto estaba editado y no capturaba la historia completa. En la grabación, se veía a G.C. recostado en su banco mientras un compañero le pateaba la silla.
«El video completo muestra que ambos comenzaron a reírse después», afirmaron los educadores, enfatizando que el tirador era «súper respetuoso», tenía amigos y era queridísimo por sus compañeros. Según los docentes, “no le hacían bullying” y lo describieron como un alumno que nunca había mostrado comportamientos violentos.