El regreso al teatro tras una pérdida profunda
Florencia Torrente, destacada actriz argentina, se ha convertido en una de las figuras relevantes del verano en Buenos Aires gracias a su actuación en la comedia romántica Mi amiga y yo, en el Teatro Astros. En esta obra, interpreta a Valeria, una joven que encuentra un nuevo interés amoroso en el personaje de Sebastián Presta. Este papel llegó en un momento crucial para ella, justo después de la muerte de su padre, Rubén Torrente, a principios de 2025.
En una conversación reciente, Torrente confesó haber experimentado una desconexión emocional y de actividades que la hacían feliz tras el suceso, dedicándose a buscar refugios seguros. «Me costaba mucho salir y también la noche. Pasaba mucho tiempo en mi casa», expresó en el camarín del Teatro Astros.
Un camino difícil hacia el escenario
Desde siempre, tanto el cine como la televisión habían sido espacios de confianza para ella. Sin embargo, el fallecimiento de su padre le generó una reticencia a aceptar nuevos proyectos teatrales. «Cada vez que me traían un proyecto, no me entusiasmaba. Siempre le encontraba algo para no hacerlo», añadió la actriz de 38 años.
Cuando recibió la invitación para asistir a Mi amiga y yo, vio por primera vez a Valeria, quien era interpretada por Josefina Scaglione. La emoción de ver un espectáculo lleno de música y baile despertó su interés, abriéndole la puerta a conectar nuevamente con la actuación y la música.
Desarrollo del personaje y desafío en el escenario
Sobre su integración al elenco, Torrente comentó, «A Sebastián no lo conocía personalmente, pero es muy amoroso. Conocía más a Diego Reinhold, el director, quien me invitó a ver la obra antes de mis vacaciones. Siempre he creído que los directores que también actúan pueden transmitir mejor sus ideas a los demás».
El personaje de Torrente ya había sido previamente interpretado por otra actriz, lo que la llevó a pensar en cómo aportar su propia perspectiva. «Ver a Josefina en escena me hacía pensar en todas las cosas diferentes que podía hacer«, manifestó en relación a su proceso creativo. También resaltó el reto que supone poseer doce cambios de vestuario en la obra, donde cada vestuario se utiliza por poco tiempo.
De su vida personal a sus emociones en el escenario
El personaje que interpreta, una joven compositora que never termina de lanzar sus canciones, se asemeja a su propia vida, ya que Torrente también ha escrito material que aún no ha publicado. «Al final de la obra, ocurre algo que me conecta con mi propia historia», reflexionó.
Torrente ha estado en el ojo público desde joven, siendo hija de la renombrada actriz Araceli González. A pesar de los diversos escándalos familiares, ha mantenido un perfil bajo. Cuando se le pregunta sobre la crítica hacia su familia, ella expone, «me parece algo muy vintage cuando se meten con ellos. En lo personal, si hablan de mí no me interesa, pero cuando se refieren a mi familia, eso me toca de una manera diferente».
Procesando el duelo y nuevas relaciones
Al acercarse el primer aniversario de la muerte de su padre, Torrente comparte que el duelo es un proceso interminable. «Quizás estoy bien todo el día y, de repente, algo cotidiano me conecta y arranco con el llanto», afirmó, añadiendo que es esencial expresar sus emociones. Ella mencionó la importancia de la comunicación con su equipo en el teatro sobre su sensibilidad en el escenario.
En el plano personal, Torrente está en una relación con Santiago, quien regresó a su vida tras haber estado fuera del país. «Conectamos desde otro lugar, y él ha sido un gran pilar en mi vida», reveló.
Florencia Torrente: actriz y empresaria
Además de su carrera como actriz, Torrente es la fundadora de Helicia, una marca de indumentaria que utiliza materiales ecológicos. A pesar de su agenda repleta, disfruta de cada faceta de su vida profesional, afirmando que el trabajo no tiene que ser necesariamente arduo y que crear es parte de su esencia.
Sobre el futuro, Torrente menciona que no cierra las puertas a proyectos en streaming o conducción, aunque tiene sus reservas respecto a la televisión abierta, y expresó su deseo de ver más ficción nacional. En cuanto a su propio proceso creativo, está volviendo a la escritura, reconectando con su pasión.
Finalmente, Torrente concluyó que cada formato tiene su esencia, pero para ella, el teatro conlleva un desafío constante: conectar emocionalmente con el público, lo que, según afirma, es fundamental para el éxito de cualquier actuación.
