El surgimiento de Duren en los Pistons
Desde el inicio de la temporada 2025-2026 de la NBA, Jalen Duren se ha establecido como la figura clave en el renacer de los Detroit Pistons, liderando al equipo en su función de pívot titular. Con un promedio de 17.9 puntos y 10.6 rebotes por partido, además de un porcentaje de aciertos del 63%, su desempeño es destacado por SLAM Magazine como un indicativo de su evolución hacia convertirse en uno de los principales referentes de la liga. «La mentalidad de perro es Detroit. Así se convirtió en el aura del equipo», señala Duren, quien está convencido de que este espíritu define tanto su rendimiento individual como la identidad del conjunto.
Un proceso de crecimiento
El actual desempeño de Duren no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un proceso de crecimiento que ha ido madurando desde el receso del Juego de Estrellas de 2025. Posterior a esa pausa, el pívot acumuló 17 dobles-dobles y este año ha incrementado su tasa de uso hasta el 22.7%, una mejora de 8 puntos en comparación con su año de novato. «Solo quería demostrar que no fue casualidad, que somos un gran equipo en ascenso», comenta Duren en una entrevista. Adicionalmente, afirma: «A nivel personal, quería dar el siguiente paso en mi carrera, avanzar en mi desarrollo y mostrarle a la Liga que estoy aquí, que no tengo límites y que puedo alcanzar lo que me proponga junto a mis compañeros».
El trabajo arduo detrás del éxito
Duren explica que su mejora se fundamenta en un arduo trabajo y aprendizaje continuo. «Para mí, el juego se ha ralentizado. Estoy en mi cuarto año, he jugado muchos partidos, pero todavía queda un largo camino», comparte Duren. «Me dediqué a ver videos, hablar con los entrenadores… J.B. Bickerstaff me transmitió su visión sobre mi progreso y eso me dio la confianza para seguir creciendo».
Entrenamientos específicos y nuevos mentores
A finales de la temporada pasada, Duren se aisló junto al entrenador principal en el Henry Ford Health Pistons Performance Center durante dos semanas de trabajo intensivo. «Trabajamos mucho el equilibrio, movimientos en el poste bajo, finalizaciones cerca del aro y la mecánica de tiro», detalla Duren. Este enfoque ha dado resultados: durante las primeras cuatro semanas de la temporada, Duren logró tres partidos con doble-doble y más de 30 puntos. Atribuye este avance a una constante búsqueda de aprendizaje, guiado por mentores como Rasheed Wallace y el asistente técnico Vitaly Potapenko.
La fuerza del trabajo en equipo
Duren ha demostrado un compromiso que trasciende los entrenamientos convencionales. Durante el más reciente receso del Juego de Estrellas, volvió a Filadelfia para dobles sesiones con Rasheed Wallace. «Grandes entrenadores y jugadores, me gusta escuchar su perspectiva», dice. «Sheed me enseñó no solo el aspecto técnico, sino cómo moverme mejor, controlar mi cuerpo, ser fuerte y mantener el equilibrio en ciertas posiciones. Hubo mucho trabajo detrás». El impacto de este esfuerzo es evidente tanto en el desarrollo personal de Duren como en el progreso colectivo de los Pistons, quienes registraban 28 victorias y 10 derrotas al momento de la entrevista con SLAM Magazine.
Una mentalidad unificada
Duren atribuye esta mejora a la mentalidad compartida en el vestuario y en la comunidad: «Desde el principio salí con la actitud de: vamos a por todas. El año pasado fue solo una muestra, pero quiero más; sé que mis compañeros, los entrenadores y la ciudad también quieren más. Todo se reduce a una cuestión de mentalidad», sostiene. Para él, la mentalidad de perro encapsula el motor del renacer de los Pistons. «Solo hacemos el trabajo duro: ser pívots físicos, luchar por cada balón, lanzarnos al suelo, lo que haga falta», recuerda Duren al mencionar el surgimiento de este concepto junto a Isaiah Stewart, Ausar Thompson, Ron Holland y Paul Reed.
Esta identidad ha permeado a todo el equipo, y se refleja en el ambiente del vestuario y en los rituales antes de cada encuentro de la NBA. «Tenemos un grupo lleno de perros, es difícil destacar solo uno o dos, y la ciudad encarna todo lo que traemos. La mentalidad de perro es Detroit, y se ha convertido en la energía del equipo», puntualiza. Duren también menciona que el ascenso del equipo se debe a la fortaleza mental que desarrollaron durante las etapas difíciles. «Los que estuvimos aquí en esos tiempos aprendimos la fuerza mental y a comprender la situación», agrega Duren, reconociendo: «Tuvimos que tocar fondo, y cuando llegas a ese punto, solo puedes ir hacia arriba. Esto nos ayudó a unirnos, no solo a mí, sino también a mis compañeros y al cuerpo técnico».
Cotidianamente, Duren refuerza esta dinámica de esfuerzo y dedicación. «Día tras día venimos aquí a entrenar y todos sabemos cuál es el objetivo. Sabemos que el resto de la Liga o del mundo puede que no nos vea como nosotros nos vemos, aunque no nos respeten o no crean en nosotros. Pero quienes entran al gimnasio y saltan a la cancha comparten la misma meta», enfatiza durante su charla con SLAM Magazine. La confianza de Duren sigue en crecimiento, respaldada por el entendimiento de que toda la organización —jugadores, cuerpo técnico y personal— está alineada en la búsqueda de un objetivo común. Para el pívot de los Pistons, esta cohesión simboliza el inicio de una nueva etapa para la franquicia.
