Movilización de la CGT frente al Congreso
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha decidido llevar a cabo una movilización en las inmediaciones del Congreso el próximo 11 de febrero, coincidiendo con el debate del proyecto de reforma laboral presentado por el oficialismo. Esta decisión fue el resultado del primer consenso alcanzado durante una reunión del Consejo Directivo en la tradicional sede de la calle Azopardo.
División interna sobre la posibilidad de un paro nacional
En la actualidad, el debate dentro de la CGT se encuentra centrado en la conveniencia de un paro nacional, tal como lo sugieren algunos sectores más radicalizados. La conducción sindical convocó urgentemente a su consejo directivo debido a la premura del debate parlamentario, lo que requiere definir si implementan un plan de lucha que incluye desde una gran movilización hasta un paro el día del debate.
Las posturas dentro de la CGT están marcadamente divididas. Un grupo más abierto al diálogo, encabezado por Héctor Daer y Gerardo Martínez, busca establecer contactos con gobernadores y senadores para intentar mitigar los efectos de la reforma mediante la introducción de cambios técnicos al proyecto. Por otro lado, una facción más combativa, liderada por Pablo Moyano y sindicatos del transporte, apoyada por las dos CTA, sostiene que las negociaciones en el Senado son insuficientes y demanda un cese inmediato de actividades para detener lo que consideran un retroceso en los derechos laborales.
Historia de movilizaciones y su impacto
La CGT tiene antecedentes de enfrentar iniciativas de flexibilización laboral en momentos críticos a través de huelgas y movilizaciones. La decisión que se tome en este encuentro será crucial no solo para definir la estrategia sindical a corto plazo, sino también para determinar si la CGT continuará operando como un actor político negociador o si se convertirá en un protagonista activo de la resistencia social ante las reformas estructurales propuestas por el gobierno.
Acciones adicionales de la CGT
En este contexto, la CGT está trabajando en la creación de un índice propio de inflación en respuesta a la controversia por la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC. Esta medida busca disputar la credibilidad de las cifras oficiales y reflejar de manera más precisa lo que los trabajadores experimentan en su economía cotidiana.
Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, mencionó en una entrevista radial que los datos oficiales ya no generan confianza y que su indicador estará enfocado en mostrar el impacto real de los precios en el consumo, especialmente para aquellos que ven deteriorarse su poder adquisitivo en el supermercado. Al mismo tiempo, la CGT ha endurecido su postura contra la reforma laboral que está siendo discutida en el Congreso, argumentando que se trata más de una iniciativa redactada de manera «maliciosa» que de una modernización necesaria, asegurando que defenderán los derechos laborales de los trabajadores.
