Críticas al gobierno provincial
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, expresó su desacuerdo con las políticas adoptadas por la administración del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, indicando que le resulta complicado esperar un cambio en dicha situación. «Me parece muy complejo y muy difícil que cambie el chip», afirmó.
Monteoliva destacó la ‘postura ideologizada’ que caracteriza al gobierno de la Provincia de Buenos Aires respecto a diversos asuntos y confirmó que, a pesar de no haber mantenido diálogo con Kicillof, sí ha colaborado en operativos con su compañero de gabinete, Javier Alonso.
Relación con las provincias y el sistema penal juvenil
En cuanto a la colaboración con las provincias y la coordinación necesaria para el posible establecimiento de un nuevo sistema penal juvenil, la ministra subrayó que aunque la jurisdicción de la Justicia de Menores recae en las provincias, el gobierno nacional está trabajando para lograr «un cambio sistémico que marque un rumbo distinto». Mencionó la importancia de programas como el Plan Bandera, que fomentan interacciones y acuerdos con las provincias, incluso cuando existen diferencias ideológicas.
Propuesta de reducción de la edad de imputabilidad
Monteoliva defendió la necesidad de reducir la edad de imputabilidad penal en el país, alineándola con la normatividad de países de América Latina y Europa. Desde su perspectiva, la creciente criminalidad juvenil se relaciona con cambios en el comportamiento de las organizaciones delictivas. «La bajada de la edad de imputabilidad es clave y ojalá logremos que sea de 13 o 14 años, como se viene planteando», expresó la funcionaria, enfatizando que pudiera ser incluso menor, considerando que la tendencia se encuentra alrededor de los 12 y 13 años.
La ministra también hizo hincapié en que las leyes argentinas sobre imputabilidad, vigentes desde 1980, han quedado obsoletas y no consideran la evolución de las estructuras criminales que están usando a niños como «soldaditos» para actividades ilícitas como el narcotráfico. «Excepto Brasil, todos los países de la región establecen la imputabilidad penal entre los 12 y 14 años», añadió.
Por otra parte, resaltó que aunque la disminución de la edad es importante, no es suficiente, y debe ir acompañada de estrategias preventivas, recursos para la reintegración de menores en conflicto con la ley y reformas institucionales.
Enfrentar el reclutamiento de menores
La ministra enfatizó la importancia de abordar el reclutamiento de menores por parte de bandas criminales, indicando que para estas organizaciones, «la vida no vale nada». La capacidad de reemplazo inmediato de sus miembros es lo que les da a estas estructuras ilegales su carácter letal y su continuidad.
Otros abordajes sobre seguridad
En un contexto diferente, Monteoliva también habló sobre el problema de los incendios forestales, manifestando su apoyo a endurecer las penas para quienes sean hallados responsables de provocarlos de forma intencionada. Se mostró optimista respecto a que la reforma del Código Penal contemple castigos más severos, dada la gravedad de los daños que estos provocan.
Sobre el protocolo antipiquete, la ministra reafirmó su implementación, describiéndolo como una «herramienta de planificación operativa» que busca proteger tanto a los manifestantes como al resto de la ciudadanía. Además, rechazó las interpretaciones que lo consideran represivo, aclarando que su objetivo es preservar los derechos y garantizar la circulación.
Percepción de inseguridad en la sociedad
Finalmente, abordó la percepción de inseguridad en la población argentina, señalando que existe un desajuste entre los datos estadísticos y el temor que siente la ciudadanía. «Hay una diferencia entre las emociones provocadas por hechos graves y las cifras, y es legítimo que la población sienta preocupación por la seguridad», reflexionó. En cuanto a la violencia, puntualizó que cerca del 19% de los homicidios en el país están vinculados al crimen organizado, lo cual debe seguir siendo una prioridad en su lucha contra la criminalidad.
