Home Sociedad La «Reina de las asesinas»: el oscuro legado de Aileen Wuornos

La «Reina de las asesinas»: el oscuro legado de Aileen Wuornos

La «Reina de las asesinas»: el oscuro legado de Aileen Wuornos

Un pasado marcado por la tragedia

Aileen Wuornos, apodada la “Reina de las asesinas”, es recordada como una de las más temidas asesinas en serie en la historia de Estados Unidos. Nacida en en Michigan, su vida estuvo llena de sufrimiento, comenzando con el abandono de sus padres a una edad temprana y una infancia llena de abusos tanto físicos como sexuales.

Desde los dieciséis años, Aileen se encontró viviendo en la ruta y dedicándose a la prostitución para sobrevivir. Fue en 1986 cuando conoció a Tyria Moore, quien se convertiría en su novia y el gran amor de su vida, compartiendo momentos difíciles y delitos menores.

El ascenso a la notoriedad criminal

La vida de Aileen dio un giro oscuro cuando tomó la decisión de acabar con su primera víctima, Richard Mallory, en un acto que ella justificó como defensa propia, alegando que él había abusado de ella. Este asesinato marcó el comienzo de una serie de crímenes que la llevarían a ser condenada por el asesinato de siete hombres entre 1989 y 1990.

  • David Spears
  • Charles Carskaddon
  • Peter Siems
  • Troy Burress
  • Charles “Dick” Humphreys
  • Walter Antonio
  • Richard Mallory

Las víctimas, en su mayoría hombres blancos de mediana edad, eran abordadas por Wuornos en la carretera, donde les disparaba y después les robaba. Los cuerpos fueron hallados cerca de las autopistas de Florida, frecuentemente con evidencias que incluían pelos rubios y condones usados.

La traición que selló su destino

La captura de Wuornos fue un desafío para las autoridades, ya que se movía de hotel en hotel, evadiendo la justicia. Finalmente, su novia, Tyria Moore, fue arrestada el 9 de enero de 1991 y, bajo promesa de inmunidad, aceptó colaborar con la policía. En una conversación grabada, Moore presionó a Aileen para que se entregara, diciéndole: “No voy a ir a la cárcel por algo que hiciste tú”. Este momento culminó con la confesión de Wuornos y su detención.

Los años finales y una ejecución trágica

Aileen fue condenada a muerte en 1992 y pasó casi una década en el pabellón de la muerte. Durante este tiempo, su salud mental se deterioró severamente, y en 2001 escribió una carta a la Corte Suprema de Justicia de Florida, donde afirmó no arrepentirse de sus crímenes: “Odios arrastrándose por mi organismo. Soy competente, cuerda y estoy tratando de decir la verdad”.

El 9 de octubre de 2002, Aileen Wuornos fue ejecutada mediante inyección letal, cerrando así el capítulo de una de las figuras más oscuras de la delincuencia en Estados Unidos.