Desaceleración en la emisión de bonos corporativos
La emisión de bonos corporativos ha empezado a mostrar leves indicios de desaceleración tras alcanzar más de 3.300 millones de dólares en lo que va del año. Este movimiento ha sido uno de los principales mecanismos utilizados por el BCRA para sortear el verano, aunque actualmente parece perder fuerza en un contexto de creciente inflación. La situación ha llevado a los inversores a recalibrar sus carteras y ajustar sus posiciones.
Proyección para el mercado cambiario
A pesar de esta desaceleración, no hay señales alarmantes para el mercado cambiario en relación a la oferta de dólares a corto plazo. Se prevé que hacia mediados de mayo se mantenga un ingreso constante de divisas por parte del sector agroexportador. Asimismo, la reactivación de la Ley de Inocencia Fiscal podría seguir dirigiendo divisas hacia instrumentos del mercado de capitales como refugios de valor.
Principales emisores y condiciones del mercado
En este contexto, los sectores más dinámicos de la economía, como la minería, energía y entidades financieras, se mantienen como los principales emisores de bonos. En términos de condiciones financieras, la mayoría de las colocaciones en dólares se realizaron con tasas de corte de hasta 9,50%, mientras que las emisiones bajo ley Nueva York alcanzaron rendimientos máximos de 9,76%.
- Algunas de las compañías que accedieron al mercado internacional incluyen a Banco Macro, YPF, Telecom Argentina, Pan American Energy y Edenor.
- El financiamiento a través de mercado de capitales alcanzó un 4,86% del PBI en 2025, el mayor nivel desde 2018.
Eric Paniagua, de Dekadrak VCC, comentó: «No veo que la emisión se haya desinflado del todo, pero sí ha perdido un poco el impulso que tenía en enero y febrero. Las empresas más sólidas aprovecharon una ventana de oportunidad, pero ahora el mercado se vuelve más selectivo, exigiendo tasas mayores o esperar.»
Análisis de la inversión internacional
En cuanto a la inversión, aunque las colocaciones continúan, el principal interés proviene mayormente del mercado local. «El interés internacional es muy selectivo, centrándose en grandes nombres y estructuras bien definidas,» agregó Paniagua.
Andrés Reschini, de F2 Finanzas, apuntó que la caída en las emisiones de ONs se debe a dos factores: 1) la volatilidad de los mercados internacionales, sobre todo por la guerra en Medio Oriente, que dificulta el flujo hacia países emergentes, y 2) las limitaciones de la capacidad de endeudamiento que, sumada a lo ya emitido, podría satisfacer a algunos emisores por el momento.
En cuanto a los rendimientos, Reschini mencionó que se sitúan alrededor del 7% (TIR anual) para duraciones de 6 a 7 años, mientras que los bonos del Tesoro nacional rondan el 10% para plazos similares, lo que resalta que los corporativos son percibidos como más confiables en comparación con los bonos del Estado.
Desafíos a futuro
Para 2027, el Gobierno se enfrenta a vencimientos de hasta 23.000 millones de dólares, incluidas obligaciones de Bopreal y pagos al FMI por aproximadamente 3.000 millones de dólares.
Sebastián Alberio, senior manager de First Capital Group, subrayó que siempre existirán necesidades de financiamiento, aunque el contexto actual es complejo debido a la guerra con Irán. Añadió que aunque los principales inversores son locales, los inversores extranjeros pueden ver afectada la disponibilidad de dólares por las dinámicas del mercado estadounidense.
