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Perspectivas del agro venezolano tras la captura de Nicolás Maduro

Perspectivas del agro venezolano tras la captura de Nicolás Maduro

Nueva etapa para el sector agropecuario

Con la reciente captura de Nicolás Maduro, el entorno político en Venezuela ha dado un giro que podría tener implicaciones significativas para el sector agropecuario. A pesar de que el clima parece ser de calma, hay una fuerte expectativa respecto a las decisiones del gobierno y su impacto en la economía del país.

Hernán Torre, un argentino con 16 años de experiencia en el país, trabaja actualmente asesorando a productores locales. Torre ha estado colaborando con un grupo de productores, que son parte de una regional de Aapresid en Argentina, enfocándose en mejorar aspectos como la productividad y el intercambio de información técnica.

Trayectoria de Hernán Torre

Originario de Córdoba, Torre llegó a Venezuela en 2007 y se estableció definitivamente en 2010. Con un profundo vínculo con el agro que se remonta a 1986, Torre recuerda que al llegar al país, se enfrentó a un sistema productivo muy desestructurado. «El país estaba 30 años atrasado. Había muchos subsidios. Un productor hacía apenas dos toneladas de maíz y ganaba mucha plata. Era todo ficticio, por el control de precios», expuso.

El modelo económico de subsidios colapsó en 2018, lo que dejó a numerosos productores sin capacidad para adaptarse a la liberación del mercado. «Después de 20 años de subsidios, el productor no tiene capacidad de enfrentar ese cambio porque no lo entiende», enfatizó.

Desafíos en la producción

Venezuela enfrenta un déficit significativo en cuanto a producción agropecuaria, produciendo solamente 850.000 toneladas de maíz frente a una demanda interna de 1,4 millones. La situación es más grave en la producción de soja, donde el país necesita alrededor de 900.000 toneladas, pero solo produce unas 40.000. Torre explicó que esta dependencia de las importaciones crea ventajas para el productor local, ya que los precios internos se fijan según el mercado internacional.

El ciclo agrícola más reciente ha estado marcado por condiciones climáticas adversas. «Desde mayo llovió durante dos meses seguidos, justo en la época de siembra, y no se pudo sembrar el maíz, que es el principal cultivo», detalló Torre.

  • Se han sembrado entre 180.000 y 200.000 hectáreas de maíz, principalmente blanco.
  • La caña de azúcar ocupa 80.000 hectáreas y está creciendo.
  • La soja no superó las 10.000 hectáreas.
  • El arroz suma entre 30.000 y 40.000 hectáreas.
  • El frijol mungo ocupa cerca de 40.000 hectáreas.
  • El sésamo alcanza unas 30.000 hectáreas.

Proyecciones futuras y desafíos políticos

En el ámbito político, Torre mencionó que existe una sensación de tranquilidad y expectativa mezclada con incertidumbre, a la espera de las reacciones gubernamentales a la situación actual. Aunque hasta ahora no se han visto cambios significativos, hay una percepción de que podrían surgir oportunidades de inversión, tanto locales como internacionales.

Torre señaló que el principal reto es continuar mejorando la productividad y depender menos del Estado. También destacó que el sector está siguiendo de cerca las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre posibles inversiones en el país, aunque, por el momento, no hay acciones concretas a la vista.

El potencial agrícola de Venezuela es considerable, con 24 millones de hectáreas disponibles, de las cuales menos de un millón están sembradas. «Ahí está el gran desafío y la gran oportunidad», concluyó Torre.