Home Economía Previsiones sobre la Inflación en Argentina: ¿cuándo descenderá del 2% mensual?

Previsiones sobre la Inflación en Argentina: ¿cuándo descenderá del 2% mensual?

Previsiones sobre la Inflación en Argentina: ¿cuándo descenderá del 2% mensual?

Análisis tras la renuncia de Marco Lavagna

La reciente renuncia de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ha generado un intenso debate, especialmente tras la suspensión de la nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En este contexto, los más destacados analistas del mercado han pronosticado que la inflación no cruzará la barrera del 2% mensual hasta el segundo trimestre de 2026, con una proyección de que esta se estabilice en un dígito anual hacia 2028.

Expectativas de inflación para los próximos meses

De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) realizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), los analistas prevén que la inflación de febrero se situará en el 2,1%. Este dato indica una leve desaceleración respecto a enero, donde se registró un incremento del 2,4%. Aun así, se destaca que la disminución esperada en febrero no implica una baja considerable en el ritmo de aumento de precios.

Las estimaciones sugieren que, durante el primer trimestre del año, la inflación mensual continuará por encima del 2%.

  • Marzo: aumento del 2,2%
  • Abril: descenso a 1,9%
  • Mayo: 1,7%
  • Junio: 1,6%
  • Julio: 1,5%

Según los diez analistas más precisos en sus predicciones, la inflación mensual rompería el 2% en mayo, con una proyección de 1,9%, seguida de dos meses consecutivos con un aumento de 1,8%.

Proyecciones de Javier Milei

El presidente Javier Milei ha previsto que el IPC se sitúe por debajo del 1% mensual en agosto. «La política monetaria tiene un rezago. Creíamos que era de 18 a 24 meses, pero un alumno de Enrique Neder demostró que son de 26 meses. Esto quiere decir que para mediados de 2026 o en agosto, la inflación comenzará a contar desde cero», manifestó en diciembre.

Inflación anual y su evolución

Con respecto a la inflación anual, el REM ha ajustado levemente sus proyecciones al alza, estimando un 22,4% para 2026, lo que representa un incremento de 2,3 puntos porcentuales en comparación con la encuesta anterior. Para el grupo de analistas con mejores aciertos, la cifra se sitúa en 24,5%.

Asimismo, se espera que la inflación caiga a 15% anual en 2027 y que finalmente se ubique en un dígito a partir de 2028, alcanzando un 9,9% en ese año, según estimaciones de las consultoras.

Expectativas sobre la inflación de enero

El Gobierno ha decidido no actualizar la metodología de medición de precios, manteniendo el sistema actual. Para enero, estaba prevista la renovación de los cálculos basados en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2017-2018, en lugar de los índices actuales que se basan en parámetros de 2004-2005.

Luego de la renuncia de Lavagna, el equipo económico afirmó que cualquier modificación en la fórmula de ajuste solo se implementaría tras la estabilización en la disminución de la inflación, para evitar interpretaciones erróneas si se observan caídas mayores a las anticipadas.

Con la decisión de mantener la fórmula vigente, las estimaciones privadas para enero oscilan entre 2,3% y 2,6%. Si se confirman estos porcentajes, se trataría de un incremento menor al de diciembre de 2025.

Proyecciones de distintas consultoras

En C&T Asesores Económicos, bajo la dirección de Camilo Tiscornia, se prevé un incremento mensual del 2,4% en base a datos del Gran Buenos Aires, lo que implicaría una inflación interanual del 29,2%. De igual manera, Analytica maneja cifras similares, reportando aumentos significativos en alimentos como verduras (10,6%) y dulces (2,5%).

En LCG, la expectativa es un poco más moderada, con un 2,3% proyectado, mientras que la Fundación Libertad y Progreso estima que la inflación para enero alcanzó el 2,6%, con una interanual de 32,1%. Sin embargo, sugieren que a partir de febrero, esta tendencia podría comenzar a revertirse y reiniciar el proceso de desaceleración.