Fuerte respuesta internacional al ataque
El reciente ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán ha suscitado reacciones inmediatas y contundentes alrededor del mundo. Las reacciones varían desde el apoyo explícito hasta la condena abierta, junto con llamados a la diplomacia para evitar una escalada en la región de Medio Oriente.
Washington y Moscú
Desde Moscú, el presidente Vladímir Putin tildó la ofensiva como una “peligrosa aventura” que podría resultar en una “catástrofe” regional. La cancillería rusa condenó el ataque, describiéndolo como un “acto de agresión armada premeditado y no provocado contra un Estado soberano”, exigiendo el cese inmediato de las hostilidades y el regreso a las negociaciones diplomáticas.
Posiciones en Europa y América Latina
En Europa, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió sobre los peligros de la escalada y solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la situación, enfatizando la importancia de reanudar las conversaciones sobre el programa nuclear iraní. En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva condenó los ataques y subrayó que la negociación es “el único camino viable para la paz”, expresando profunda preocupación por la situación actual.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, también criticó los ataques, catalogándolos como un error y exigiendo una reunión urgente de la ONU para defender la paz y evitar la proliferación nuclear.
Reacciones diversas en el mundo occidental
Contrario a estas posiciones, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, apoyó la acción de Estados Unidos, reafirmando “el derecho de Israel a defenderse”, y calificando a Irán como una fuente central de inestabilidad en la región. Igualmente, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, mostró su apoyo a la operación, señalando que el programa nuclear iraní representa una amenaza a la paz mundial.
Críticas desde España y otros países europeos
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su rechazo a la “acción militar unilateral”, argumentando que tal movimiento contribuye a un orden internacional más complejo e incierto. Desde el Reino Unido, el Gobierno instó a evitar que la situación escale a un conflicto mayor. Otros países europeos, como Suecia y Noruega, llamaron a la moderación y a un retorno inmediato a las negociaciones diplomáticas.
Posición de países de Medio Oriente y Asia
En Medio Oriente, el canciller de Omán, Badr Albusaidi, expresó su consternación por los efectos de la ofensiva en las negociaciones en curso, instando a Washington a evitar una mayor implicación. En Líbano, el primer ministro indicó que su país no aceptará ser arrastrado al conflicto, dada la preocupación por la posible participación de Hezbollah. Por otro lado, China, si bien no se pronunció políticamente, describió la situación de seguridad como “extremadamente grave y compleja”, pidiendo a sus ciudadanos que tomen precauciones.
