Decisión de la Corte Suprema
En un significativo revés para el presidente Donald Trump, la Corte Suprema dictaminó este martes que la Constitución de los Estados Unidos otorga la ciudadanía automática a todos los niños nacidos en el país. Con esta decisión, se detuvo una de las acciones más radicales del mandatario para evitar que los hijos de inmigrantes indocumentados y de residentes temporales obtengan automáticamente la ciudadanía estadounidense.
Votación y contexto
El fallo fue una clara declaración de la corte, compuesta mayoritariamente por jueces conservadores, quienes votaron 6 a 3, rechazando así la orden ejecutiva que Trump había emitido al principio de su segundo mandato. Esta orden pretendía restringir la ciudadanía a los bebés nacidos en Estados Unidos de padres que habían ingresado al país de manera ilegal o que se encontraban legalmente con visas temporales. Sin embargo, no llegó a implementarse, ya que todos los jueces de tribunales inferiores que revisaron el caso la consideraron «flagrantemente inconstitucional».
Argumentos en contra de la interpretación de Trump
Trump ha argumentado durante tiempo que la Constitución no asegura la ciudadanía por nacimiento. Sin embargo, el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, hizo notar que los redactores de la Decimocuarta Enmienda, creada tras la Guerra Civil, definieron la ciudadanía de manera amplia y rechazaron limitaciones que excluyeran a ciertos grupos.
La enmienda establece: «Todas las personas nacidas o naturalizadas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos«. Trump sostiene que esta disposición se creó únicamente para los antiguos esclavos, pero esta interpretación no ha sido aceptada por los tribunales durante más de 160 años.
El caso histórico de Wong Kim Ark
El juez Roberts también subrayó la relevancia del caso histórico de Wong Kim Ark, donde el Tribunal, en 1898, reafirmó la ciudadanía por nacimiento. Wong, nacido en San Francisco de inmigrantes chinos, se vio impedido de regresar a EE.UU. tras visitar a su familia en China. Su apelación resultó en que la corte determinara que todos los niños nacidos en el país son automáticamente ciudadanos, una decisión que ha sido ampliamente aceptada en la jurisprudencia estadounidense.
La aceptación de esta interpretación ha sido tan fuerte que, incluso durante episodios de alta hostilidad hacia inmigrantes, la noción de ciudadanía por nacimiento ha permanecido intocable.
Reacciones y perspectivas futuras
Cecillia Wang de la ACLU, quien se presentó como abogada del caso, precisó que la intención de la Decimocuarta Enmienda era la de conferir la ciudadanía automática al hijo, independientemente de la condición del padre. Afirmó que «en Estados Unidos no castigamos a los niños por los pecados de sus padres».
La reciente sentencia podría provocar la ira de Trump, quien se había involucrado directamente en este caso, incluso asistiendo a las audiencias orales. El presidente ha sido crítico con el proceso y ha manifestado que decisiones adversas sobre la ciudadanía por nacimiento, junto con otras cuestiones legales, no son sostenibles económicamente para el país.
Dentro de la corte, tres jueces conservadores, Clarence Thomas, Neil M. Gorsuch y Samuel A. Alito Jr., expresaron su descontento con la decisión, mientras que el juez Brett M. Kavanaugh se alineó con la mayoría pero lo hizo argumentando en base a una ley federal, no a la Constitución.
