Tragedia en Connecticut
En un lamentable incidente ocurrido el 6 de octubre de 2024 en Connecticut, un hombre de 30 años llamado Ángel Marcus Rodríguez dejó a sus dos hijos, de 7 meses y 3 años, solos en la bañera mientras se retiraba a otro cuarto para realizar una llamada telefónica. Durante su ausencia, el bebé se ahogó.
Detalles del incidente
Rodríguez se alejó momentáneamente del baño, y aunque inicialmente no pudo determinar cuánto tiempo estuvo fuera, posteriormente mencionó que su ausencia se extendió por aproximadamente cinco minutos. Cuando la abuela de los niños entró al baño, se encontró con el bebé boca abajo en la bañera y al niño mayor jugando cerca de él.
El niño de 3 años informó a su abuela: “Acaba de dar la vuelta” en referencia a lo que había ocurrido con su hermano pequeño. La abuela rápidamente sacó a ambos de la bañera y se dirigió al dormitorio de Rodríguez, donde lo halló hablando por teléfono. De inmediato le solicitó que llamara al 911 y comenzó a aplicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) al bebé, pero lamentablemente, el pequeño no sobrevivió.
Consecuencias legales
Ante esta trágica situación, el padre se declaró culpable de homicidio involuntario y riesgo de lesiones a un niño durante una audiencia que tuvo lugar recientemente, tras la que se le impuso una sentencia de 15 años de prisión, con 10 años de suspensión, en relación con la muerte de su hijo, Ángel Josiah Rodríguez.
Rodríguez expresó su pesar en el tribunal, afirmando: “Esta es una acción dolorosa que afecta a muchas personas aquí que durará toda la vida”. Además, agregó: “Solo quiero disculparme con mi familia y la familia de Elizabeth. Todos estamos aquí porque le fallé. Daría cualquier cosa por recuperarlo o incluso cambiar de lugar con él”.
La perspectiva de la madre
Elizabeth Portocarrero, la madre de los niños, quien estaba laborando en el momento de la tragedia, compartió su profundo dolor durante la audiencia de sentencia. Manifestó: “Tengo que vivir para mi otro hijo, y eso es lo que voy a hacer. Voy a ser fuerte porque algún día llegará mi momento y volveré a estar con mi hijo”.
