Navegación segura negociada con Irán
Un petrolero de bandera pakistaní cruzó el estrecho de Ormuz el pasado domingo, manteniendo activo su sistema de rastreo, según los datos proporcionados por MarineTraffic. Esto indica que algunos cargamentos podrían estar disfrutando de un paso seguro negociado con Irán.
Este hecho se une al reciente tránsito de dos buques provenientes de India que transportaban gas licuado, los cuales recibieron permiso para navegar tras un acuerdo entre Nueva Delhi y Teherán. El petrolero, que transporta petróleo crudo, «entró en la zona económica exclusiva iraní el 15 de marzo a las 11:33 GMT y cruzó el estrecho de Ormuz a las 14:43 GMT», detalló MarineTraffic en la red social X.
Impacto del conflicto y ruta estratégica
El tránsito de este buque ocurre después de varias semanas de un notable descenso en el tráfico marítimo en esta vía crucial. La plataforma MarineTraffic agrega que la situación se complica por los recientes acontecimientos en la región.
De acuerdo a datos de Bloomberg, el petrolero aún se encontraba atracado el 28 de febrero en la isla de Das, un importante centro de exportación de petróleo en Emiratos Árabes Unidos. El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es de una importancia estratégica vital, ya que representa el paso del 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural licuado.
Irán ha señalado a esta ruta como objetivo en represalia por los ataques de Israel y Estados Unidos, buscando inhabilitarla para perturbar la economía global y presionar a Washington. En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, hizo un llamado a China y a la OTAN para que intervengan y faciliten la apertura del área.
Desafíos en las relaciones entre Pakistán e Irán
Pakistán depende en gran medida del petróleo y gas del Golfo Pérsico. La semana pasada, su marina inició medidas de escolta para los barcos que transportan combustible, asegurando así la continuidad del suministro. El país busca mantener un equilibrio delicado con Irán, con el que comparte una frontera de 900 kilómetros.
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, condenó el asesinato del líder supremo iraní, Alí Khamenei, aludiendo a ello como una «violación» del derecho internacional. A pesar de su posición oficial de neutralidad en el conflicto, esta se ve complicada por un pacto de defensa mutua con Arabia Saudita, que obliga a Pakistán a respaldar a Riad ante cualquier agresión externa.
La empresa Lloyd’s List Intelligence ha registrado recientemente un total de 77 cruzamientos de buques en el estrecho de Ormuz desde el auge de la guerra en Oriente Medio, aunque la mayoría de ellos pertenecen a lo que se conoce como la «flota fantasma», operando al margen de los convencionalismos de seguros y controles marítimos, en ocasiones para esquivar sanciones.
