Un violento ataque en la madrugada de Pigüé
La tranquilidad de la madrugada en Pigüé, provincia de Buenos Aires, se vio abruptamente interrumpida por el sonido de una camioneta que frenó de manera repentina. En la vereda de Urquiza 865, un joven de 21 años caminaba junto a su pareja cuando se percató de que un vehículo se acercaba a alta velocidad. El conductor, tras detenerse bruscamente, se bajó sin mediar palabra y se lanzó contra él.
En un abrir y cerrar de ojos, sin que mediara discusión previa, el individuo desató un ataque violento. Las cámaras de seguridad del lugar capturaron la secuencia completa: una serie de golpes, gritos y, para culminar, una patada directa en la cabeza que dejó a la víctima, Darío Gabriel Carrizo, tendido e inconsciente sobre el asfalto.
Identificación del agresor y la sucesión de eventos
El agresor fue identificado como Mateo Martinoya, también de 21 años y jugador de fútbol profesional. Según relatos sobre lo sucedido, interceptó a la pareja tras observarlos caminar por la zona. Tan pronto como descendió de su Volkswagen Amarok gris, comenzó a golpear a Carrizo, quien intentó protegerse mientras retrocedía, pero fue rápidamente abatido por una ráfaga de golpes que lo llevaron al suelo.
En las grabaciones se observa la desesperada intervención de la adolescente de 17 años que acompañaba a Carrizo. En un intento por detener la agresión, corrió hacia Martinoya, solo para ser empujada con violencia. Gritándole que se detuviera, su intervención resultó insuficiente para evitar la patada final que impactó en la cabeza de Carrizo una vez que ya se encontraba en el suelo y vulnerable.
Asistencia y consecuencias legales
Momentos después del ataque, un vecino que escuchó los gritos acudió para ayudar a la pareja. Las cámaras lo capturaron agachándose junto a Carrizo, moviéndolo con cuidado, pidiendo asistencia y arrastrándolo hacia la vereda para evitar que el agresor lo atropellara durante su huida. Las imágenes evidencian la grave pérdida de conciencia del joven tras el impacto.
Martinoya se dio a la fuga en su camioneta y, más tarde, la Justicia dictó una medida de prohibición de acercamiento que sigue vigente a medida que avanza la investigación. Carrizo fue urgido al hospital municipal con un traumatismo de cráneo, y, según el parte médico, su condición ha mejorado y se encuentra fuera de peligro.
Inicialmente, el caso fue calificado como lesiones leves, aunque fuentes del expediente reconocen que, dada la naturaleza violenta del ataque, podría ser clasificado como homicidio en grado de tentativa, considerando la potencial letalidad del golpe final. Además, testigos del área indican que Martinoya ya había cometido actos de violencia anteriormente e incluso se menciona un episodio donde utilizó un arma blanca cerca de la Laguna de las Encadenadas. Estas afirmaciones se incluirán en la causa si existen pruebas judiciales o policiales que las respalden.
