Inicio de un nuevo juicio
La justicia argentina comienza una nueva fase en un caso que ha conmocionado al país: este martes se da inicio en Buenos Aires al segundo juicio relacionado con la muerte de Diego Armando Maradona. El objetivo es determinar las responsabilidades penales del equipo médico que estuvo a su cargo durante los días finales de su vida.
Este reciente juicio surge tras la anulación del anterior, ocurrida el 29 de mayo de 2025, debido a una controversia considerable. La jueza Julieta Makintach fue implicada en una grabación clandestina para un documental titulado Justicia Divina, lo que causó la invalidez de todo el proceso judicial anterior.
Las circunstancias de la muerte de Maradona
Diego Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a la edad de 60 años, a causa de un paro cardiorrespiratorio mientras estaba bajo
internación domiciliaria en su hogar ubicado en el barrio San Andrés.
El juicio se centrará en cuestionar la adecuación de la atención médica que recibió y si su muerte pudo haberse prevenido, ya que la familia de Maradona señala negligencia en el cuidado que se le brindó.
El impacto emocional del juicio es profundo para quienes eran cercanos al ídolo argentino. Su hija Jana Maradona declaró tras la anulación del primer juicio: “Fue como si mi padre se hubiera vuelto a morir”, expresando su deseo de que se revele la verdad en este nuevo proceso.
Acusación del equipo médico
Seis profesionales de la salud están nuevamente en el banquillo de los acusados:
- Leopoldo Luque, neurocirujano
- Agustina Cosachov, psiquiatra
- Carlos Díaz, psicólogo
- Nancy Forlini, coordinadora
- Pedro Di Spagna, médico clínico
- Mariano Perroni, coordinador de enfermeros
- Ricardo Almirón, enfermero
La acusación sostiene que este personal no proporcionó una atención médica adecuada, ignorando síntomas que podrían indicar una insuficiencia cardíaca, enfocándose únicamente en tratar las adicciones del paciente.
Luque, señalado como uno de los responsables de la internación domiciliaria, ha cambiado de abogado y ahora está representado por Francisco Oneto, quien también defiende al presidente Javier Milei en otros casos. Cosachov enfrenta críticas por la medicación que prescribió durante el período crítico antes de la muerte de Maradona, mientras que Díaz sostiene que el ídolo no presentaba alcohol ni drogas en su organismo al momento de su fallecimiento.
Detalles sobre el tribunal y el calendario del juicio
El tribunal que llevará a cabo el juicio estará compuesto por los jueces Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani. Las audiencias se realizarán dos veces por semana, los martes y jueves, lo que reabre el debate sobre las condiciones que rodearon el deceso de Maradona, uno de los más grandes ídolos del deporte mundial.
Este juicio otorga una segunda oportunidad para esclarecer los eventos que rodearon su muerte, con la esperanza de que se alcance una resolución definitiva en un caso que ha mantenido en vilo a la opinión pública.
Expectativas del juicio
El abogado de Cosachov, Vadim Mischanchuk, ha señalado que espera que el proceso culmine antes de la feria judicial de invierno. Dado que el primer juicio fue anulado, las partes en este nuevo escenario buscan acelerar el mismo para evitar delaciones adicionales. Mischanchuk expresó la intención del equipo defensor de colaborar para asegurar un juicio expedito, afirmando: “Que termine antes de la feria de invierno. Esa es la expectativa que tenemos.”
Declaraciones de los acusadores
El abogado Fernando Burlando, quien representa a las hijas de Maradona, Dalma y Gianinna, afirmó ante el tribunal que el exfutbolista “fue asesinado” y que existió un plan para dejarlo morir. “Diego Armando Maradona fue asesinado el 25 de noviembre de 2020 en una casa del barrio San Andrés, en Benavídez, Tigre. Sí, asesinado”, expresó Burlando al comenzar su alegato ante los jueces.
El letrado planteó que Maradona fue objeto de un accionar deliberado: “Para llevar a cabo esta tarea, se reunió a un equipo médico para hacerlo de manera silenciosa, gradual, pero igualmente cruel. El 25 de noviembre se concretó lo que fue planeado como un crimen perfecto”. Durante su intervención, Burlando criticó las condiciones de la internación domiciliaria: “A Diego lo llevaron bajo engaño a un lugar donde no había ni una curita”. Agregó: “Durante los días que estuvo ahí nunca le pusieron un estetoscopio, nunca escucharon su corazón.” Para él, esto constituye “una crónica de un crimen que pretendía quedar impune”.
En la misma línea, los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren sostuvieron que Maradona fue víctima de la negligencia del equipo médico. Ferrari enfatizó: “El grupo de improvisados que tengo aquí a la derecha, que son los imputados, habiendo asumido cada uno de ellos su rol e incumpliendo todos los deberes de su cargo, colocaron una serie de factores que incrementaron notoriamente el riesgo por encima del permitido.” Asimismo, señaló que sin las omisiones cometidas, “no hubiese ocurrido el final: la muerte de Diego Maradona”.
El fiscal Iribarren describió las responsabilidades específicas que se atribuyen a Luque y Cosachov, acusándolos de haber trasladado a Maradona a su hogar sin las condiciones médicas suficientes y de haber ignorado signos claros de insuficiencia cardíaca. En relación a Cosachov, remarcó que no garantizó la medicación adecuada y no tuvo respuesta ante los síntomas visibles que presentaba Maradona el día del fallecimiento.
