Una nueva etapa en la industria del delivery
El sector global de reparto a domicilio, comúnmente conocido como delivery, está experimentando una fase de concentración acelerada. Tras años de expansión y competencia intensa entre plataformas, el mercado ha comenzado a evidenciar un agotamiento en su modelo de crecimiento. En respuesta, las principales empresas están buscando aumentar su escala operativa para mantener sus márgenes de ganancia y protegerse de la entrada de nuevos competidores.
Avance de Uber sobre Delivery Hero
En este contexto, Uber ha lanzado una Oferta Pública de Adquisición (OPA) que asciende a más de 10.000 millones de euros con el propósito de adquirir el 100% de Delivery Hero. Esta multinacional alemana es propietaria de Glovo en Europa y controla PedidosYa en Argentina y gran parte de América Latina. Aunque la operación se encuentra aún sujeta a negociaciones y revisiones regulatorias en varios países, representa un nuevo capítulo en el proceso de concentración del negocio de delivery a nivel mundial.
Dinámica de la adquisición y reacciones
Recientemente, la Corte bonaerense determinó que los repartidores de apps como Uber son trabajadores en relación de dependencia. Uber ya contaba con una participación del 19,5% en Delivery Hero, habiendo aumentado su participación mediante instrumentos financieros que podrían permitirle un control de hasta el 25%. La oferta inicial de Uber está valorada en 33 euros por acción, sin embargo, informes indican que varios accionistas consideran este monto insuficiente, demandando una valoración superior a 40 euros.
La empresa estadounidense no se ha echado atrás, y según medios financieros europeos, está considerando mejorar su oferta para evitar que otros competidores como DoorDash interfieran en la negociación.
Implicaciones para el mercado latinoamericano
En América Latina, la situación de PedidosYa, una firma originaria de Uruguay que tiene una fuerte presencia en varios países de la región, será fundamental. Delivery Hero ingresó a PedidosYa en 2014, consolidando su dominancia al adquirir las operaciones latinoamericanas de Glovo en 2020. Este mercado sigue creciendo más rápidamente que el europeo, siendo el foco de competencia para empresas como Rappi.
Retos estructurales y cambios regulatorios
Uber busca reforzar simultáneamente su presencia en Europa, Asia y América Latina, enfrentando la presión de la competencia de DoorDash, que conecta a usuarios con restaurantes y tiendas. Aunque el negocio de delivery de comida tuvo un crecimiento explosivo durante la pandemia, ha visto una caída posconfinamiento, además de presiones económicas que afectan especialmente a países como Argentina.
A pesar de que las plataformas han conseguido aumentar sus ingresos, muchas aún enfrentan márgenes ajustados o pérdidas netas. Delivery Hero, por su parte, reportó ingresos superiores a 14.000 millones de euros en 2025, con resultados netos negativos.
Debate legal sobre el estatus de los repartidores
La ofensiva de Uber llega en un momento crítico para Delivery Hero, que está bajo presión por parte de accionistas que exigen reestructuraciones y mejoras en la rentabilidad. Su CEO, Niklas Östberg, ha anunciado que abandonará su puesto en 2027, coincidiendo con tensiones por el desempeño financiero y riesgos regulatorios.
En Europa, la compañía enfrenta cuestionamientos respecto al modelo laboral de los repartidores autónomos, lo que ha derivado en multas y reclamaciones laborales debido a la necesidad de reconocer contingencias millonarias. Esta misma polémica se replica en Argentina, donde la Suprema Corte de Justicia de la provincia determinó que los repartidores de apps como Rappi y PedidosYa deben ser considerados empleados.
El fallo resalta una subordinación laboral clara, contradiciendo la noción de que los repartidores son colaboradores independientes.
La decisión del tribunal ha tenido una fuerte repercusión jurídica y política, lo que entra en conflicto con recientes reformas laborales impulsadas por el gobierno, que habían introducido la figura de colaboradores independientes. Este problema es compartido a nivel mundial, donde muchas plataformas enfrentan litigios para definir el estatus laboral de sus trabajadores.
