Perspectivas económicas en Argentina
El economista Ricardo Arriazu destacó en su intervención de hoy que la incertidumbre política representa el mayor peligro para la economía argentina a corto plazo. Durante su participación en la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), llevada a cabo en el predio de La Rural en Palermo, enfatizó que el futuro económico dependerá en gran medida de los resultados de las elecciones presidenciales de 2027.
La importancia de la confianza del consumidor
Arriazu explicó que el núcleo del problema en Argentina radica en la demanda agregada, así como en las decisiones de los ahorristas respecto a la compra de dólares o a mantener sus ahorros en pesos. «Todo depende de si voy a perder teniendo pesos o no. El día que los argentinos se queden tranquilos, aprovecharemos el país que tenemos y tendremos el destino que todos queremos», afirmó.
Según sus estimaciones, desde 2003, los argentinos han adquirido alrededor de US$260.000 millones en dólares, y el año pasado la cifra ascendió a aproximadamente US$41.000 millones. «La pregunta es si este año van a comprar menos o más. La gente comienza a cambiar su comportamiento, pero eso depende de la confianza», comentó.
Proyecciones de crecimiento y exportaciones
El economista proyectó un crecimiento económico del 3,5% para este año, aunque advirtió que este porcentaje podría aumentar si disminuye la demanda de dólares o reducirse si los ahorristas vuelven a optar por la moneda estadounidense. Arriazu también mencionó que se espera un aporte adicional de US$20.000 millones en exportaciones provenientes del agro, la energía y la minería.
Sin embargo, aclaró que la demanda de divisas no está relacionada directamente con el balance comercial, sino que responde a factores monetarios.
Confianza del consumidor y crisis cambiaria
Arriazu relacionó la compra de dólares con los índices de confianza del consumidor, indicando: «¿Vamos al péndulo o no? El índice de confianza del consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella es el mejor predictor de las elecciones. Lleva seis meses consecutivos de caída y está muy correlacionado con la imagen presidencial. Si mejora, la gente se queda tranquila; si empeora, tiene miedo y compra dólares».
A pesar de las tensiones cambiarias que podrían surgir si los argentinos continúan dolarizando sus ahorros, Arriazu aseguró que no puede haber una crisis de pagos mientras exista superávit fiscal.
Perspectivas para la construcción y la inversión
Al analizar el futuro del sector de la construcción, Arriazu destacó que si Argentina logra sobrepasar las crisis de balanza de pagos, el crecimiento potencial podría duplicarse, pasando del 1,7% al 3,6%. Además, indicó que, si se realiza una modificación en la estructura productiva para aprovechar plenamente los recursos naturales, el crecimiento podría alcanzar el 5,5%.
«Todo este proceso requiere inversión. De aquí a 2045, sería necesario invertir US$550.000 millones en energía. Solo en Vaca Muerta ya se han destinado US$120.000 millones«, analizó Arriazu.
El rol del crédito y la actividad constructiva
El economista subrayó que el sector de la construcción requiere de crédito hipotecario para expandirse y que es crucial eliminar la inflación. «Esto elevaría la participación de la construcción hasta el 6% del PBI. La construcción va a crecer más que el PBI. No estoy proyectando: estoy diciendo lo que debería ser y lo que puede ser», afirmó con determinación.
Finalmente, Arriazu señaló que la actividad constructiva podría desempeñar un rol fundamental en la transición laboral provocada por los cambios tecnológicos y productivos, asignándole por primera vez una probabilidad de más del 50% a este escenario.
