Home Sociedad Firme discurso del Papa en las Islas Canarias: ‘Europa no puede aceptar que el Mediterráneo y el Atlántico se conviertan en cementerios’

Firme discurso del Papa en las Islas Canarias: ‘Europa no puede aceptar que el Mediterráneo y el Atlántico se conviertan en cementerios’

Firme discurso del Papa en las Islas Canarias: ‘Europa no puede aceptar que el Mediterráneo y el Atlántico se conviertan en cementerios’

Un llamado a la conciencia europea

En un enérgico discurso pronunciado el jueves en el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria, el papa León XIV afirmó que «Europa no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas». Este lugar, conocido por ser un punto crítico en la ruta migratoria que conecta África con las Islas Canarias, ha sido testigo de un gran número de tragedias.

Esta visita del Papa marca la primera vez que un pontífice ha estado en las Canarias, un viaje que su antecesor, el papa Francisco, también había considerado pero no pudo realizar por su fallecimiento. Las islas de Gran Canaria y Tenerife constituyen la última etapa del recorrido apostólico de León XIV en España, que comenzó el pasado 6 de junio en Madrid.

Cifras alarmantes de la migración

En su discurso, el Papa cuestionó la eficacia de las políticas migratorias actuales, señalando que «no basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar la muerte cuando ya ha ocurrido». Durante su visita, el Vaticano había solicitado que el mar se viera claramente detrás del Papa, simbolizando el peligro que enfrentan los migrantes en su travesía hacia Europa.

La ruta hacia las Canarias es considerada una de las más peligrosas del mundo, donde los migrantes pueden recorrer más de 1,600 kilómetros en condiciones extremadamente precarias. Según datos proporcionados por la ACNUR, en los primeros once meses de 2025, 416 personas perdieron la vida intentando alcanzar el archipiélago, aunque la ONG Caminando Fronteras estima que la cifra se aproxima a 2,000 muertes.

Testimonios de dolor y esperanza

León XIV escuchó de un oficial de Salvamento Marítimo que ha rescatado a más de 20,000 personas del océano Atlántico, así como la conmovedora historia de Blessing, una inmigrante nigeriana quien, tras haber sido víctima de trata de personas, dejó a sus hijas de 2 y 4 años en su país. El Papa le aseguró: «Si otros pusieron precio a tu cuerpo, Dios no ha dejado nunca de mirarte como alguien invaluable».

Dirigiéndose a los inmigrantes, León XIV instó a no entregar sus vidas a quienes comercian con su sufrimiento, advirtiendo que «esas falsas promesas son ‘cantos de sirenas’, son industrias de muerte». También hizo un llamado a los líderes y autoridades a escuchar su mensaje y tomar acción.

Un tributo a los que no sobrevivieron

En el transcurso de su visita al puerto, el Papa recibió una corona de flores de dos jóvenes refugiados, la cual lanzó al mar en honor a aquellos que no lograron sobrevivir a la travesía. Además, bendijo una cruz de madera fabricada con restos de embarcaciones encontradas en las costas de la isla.

León XIV también destacó que «la dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes y protección efectiva a las víctimas». Este mensaje lo estableció antes de dirigirse a la catedral de Santa Ana en Las Palmas, donde fue recibido con un reconocimiento de la alcaldesa Carolina Darias, quien le otorgó la llave de oro de la ciudad, la mayor distinción que concede el archipiélago.

Contexto de la migración en Canarias

El archipiélago de Canarias, conformado por ocho islas y habitado por dos millones de personas, se ha convertido en un punto crucial en la ruta migratoria atlántica. El 60% de los inmigrantes que llegan a través de esta ruta desembarcan en la isla de El Hierro, que en marzo de 2025 fue escenario de un trágico naufragio donde murieron cuatro mujeres y tres niñas.

Finalmente, León XIV describió a El Hierro como “esa isla, pequeña en extensión pero grande en humanidad”, mencionando que la cifra de llegadas en 2024 se cuadruplicó, alcanzando un total de 26,000 personas, un número que sobrepasa por cuatro veces la población de la isla.