Revisión de las perspectivas económicas
Las tensiones geopolíticas, el comportamiento de los mercados energéticos y los cambios en la economía mundial han llevado al Fondo Monetario Internacional (FMI) a modificar de nuevo sus proyecciones. En su más reciente actualización de las Perspectivas de la economía mundial (WEO), el organismo ha reducido la previsión de crecimiento para 2026, ahora establecida en un 3%, por debajo de lo anticipado anteriormente.
Riesgos identificados
El FMI ha destacado diversos factores que afectan la actividad económica global, incluyendo:
- La guerra en Oriente Medio.
- La fragmentación del comercio.
- Una posible corrección en las expectativas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial.
Se espera que la actividad económica crezca un 3,4% en 2027, aunque esta cifra sigue siendo inferior al promedio del 3,5% registrado en los años previos, 2024 y 2025.
Inflación global en aumento
Junto con la revisión del crecimiento, el FMI ha ajustado al alza su proyección de inflación mundial, estimando que alcanzará 4,7% en 2026, lo que representa un incremento de 0,3 puntos porcentuales respecto a las cifras presentadas anteriormente. Para 2027, se prevé una desaceleración, situando la inflación en 3,9%.
Uno de los principales factores detrás de este aumento es la evolución de los precios energéticos, los cuales permanecen un 25% por encima de los niveles previos al inicio del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó el 28 de febrero. Se contempla que estos precios elevados se mantendrán a lo largo del tiempo.
Comercio global y perspectivas diferenciadas
El informe también analiza el comportamiento del comercio mundial, con una expectativa de desaceleración significativa para 2026, proyectando un crecimiento del 3,5%, lo que representa una caída respecto al 5% alcanzado en 2025. Esta disminución se atribuye en parte a una concentración de transacciones comerciales antes de la implementación de tarifas arancelarias en Estados Unidos. Para 2027, se anticipa una recuperación parcial, previniendo un crecimiento del comercio de 4,3%.
Además, el informe subraya las diferencias en las perspectivas económicas entre los países, señalando que los exportadores de energía y aquellos con mayor integración en el sector tecnológico presentan mejores señales económicas, mientras que los importadores de materias primas que no se han adaptado a los avances de la inteligencia artificial enfrentan un escenario menos favorable.
Comentarios de la jefa de estudios del FMI
Durante la presentación del informe, Deniz Igan, jefa de la división de Estudios Económicos Mundiales del FMI, indicó que la economía mundial ha mostrado una resistencia mayor a la prevista, incluso tras el impacto del conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz. A pesar de la inflación creciente y la baja confianza, varios factores contribuyeron a mitigar las consecuencias de la crisis.
Igan también resaltó la rápida adaptación del sector privado ante las dificultades logísticas ocasionadas por el conflicto, encontrando alternativas de transporte y nuevos proveedores que ayudaron a aliviar las disrupciones económicas. En sus propias palabras, «hasta ahora las cosas fueron bien, pero eso no elimina los factores de riesgo que existen, sobre todo con la guerra». La experta advirtió que un colapso del acuerdo de paz podría ser un riesgo significativo para la economía global, especialmente dado que muchos países ya han agotado sus reservas estratégicas a raíz de los recientes episodios de conflicto.
