Resultados del cultivo de soja en 2025/26
A pesar de la reducción de área cultivada, la soja continúa siendo un pilar de la economía nacional, contribuyendo con más de 21.000 millones de dólares por sus exportaciones. En el ciclo 2025/26, los productores destinaron menos hectáreas a este cultivo, sin embargo, las condiciones agroclimáticas favorables permitieron obtener una producción significativa de 50,1 millones de toneladas.
Detalles de la campaña
Durante la campaña 2025/26, el área de siembra de soja disminuyó considerablemente. De acuerdo con datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), se sembraron 16,8 millones de hectáreas, lo que representa una caída del 8,7 por ciento en comparación con el ciclo anterior, así como un 1,3 por ciento menos que el promedio de las últimas cinco campañas, que fue de 17,02 millones de hectáreas.
En el momento de la siembra, la humedad fue óptima en la mayor parte del área agrícola, beneficiando tanto a la soja de primera como a la de segunda, aunque se registraron algunos excesos de agua que complicaron las labores en el centro de la provincia de Buenos Aires.
A lo largo del desarrollo del cultivo, el clima fue generalmente favorable, aunque hubo algunos períodos de estrés, que pudieron ser compensados. «Tras un inicio de verano con estrés hídrico que afectó el comienzo del período crítico de la soja de primera y el crecimiento inicial de la soja de segunda, las precipitaciones de febrero, aunque desiguales, ayudaron a recuperar la humedad del suelo, asegurando una adecuada condición hídrica durante la fase final que definió el rendimiento», señalaron los analistas de la BCBA.
Cierre de la campaña
Según el informe final de la BCBA, el rendimiento promedio en la nación alcanzó 31,3 quintales por hectárea, un 9 por ciento superior al promedio de las últimas cinco campañas, excluyendo la del 2022/23. La producción total de soja en Argentina llegó a 50,1 millones de toneladas, lo que representa una disminución de 200.000 toneladas en comparación con la campaña anterior.
Este volumen de producción se traduce en una contribución de la cadena de la oleaginosa a la economía argentina de alrededor de 19.106 millones de dólares en producto bruto sojero, un incremento del 19 por ciento en relación con el ciclo previo. Además, se estima que las exportaciones de sojas y sus subproductos ascenderían a 21.192 millones de dólares, generando 7.534 millones de dólares en recaudación fiscal debido al aumento en los precios de ambos productos.
