Un estudio en dualidad
El Studio Ghibli, que este mes recibirá el Premio Princesa de Asturias, se encuentra en una dualidad particular. A pesar de que Hayao Miyazaki continúa dibujando a diario a sus 85 años, el estudio que cofundó está trabajando en adaptaciones teatrales y expandiendo su parque temático. Sin embargo, su futuro es difuso. “No tenemos absolutamente nada de eso que se llama plan de negocios”, comentó el presidente del estudio, Kenichi Yoda, durante una entrevista. “Antes que una empresa, (Ghibli) es un estudio, un lugar para crear arte”.
Una creación constante
A pesar de la ausencia de películas nuevas en el horizonte, Yoda asegura que el estudio sigue impulsando su creatividad. “Durante esos períodos en los que no se lanzan películas al público, desde fuera puede parecer que todo está muy silencioso”, añade, aunque es consciente de que su afirmación puede ser interpretada de diversas maneras.
Premio Princesa de Asturias
Yoda será el encargado de recibir el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades el próximo 23 de octubre. Este reconocimiento ha sido otorgado por el jurado debido a la creación de historias universales a través de una animación que se distingue por su meticulosidad y artesanía, impregnadas de sensibilidad y valores humanistas. “Pienso que es el resultado de haber seguido creando obras sintiendo continuamente lo que estaba ocurriendo en cada época, tanto en Japón como en el mundo”, afirma Yoda.
Una herencia inestable
Fundado en 1985 por Miyazaki y el fallecido director Isao Takahata, junto con Toshio Suzuki, el Studio Ghibli ha producido más de una veintena de largometrajes. Entre sus obras más reconocidas se encuentran El viaje de Chihiro (2001), que ganó el Oscar a la mejor película de animación, La tumba de las luciérnagas (1988) y Mi vecino Totoro (1988). La famosa serie infantil Heidi (1974), dirigida por Takahata, ya había familiarizado al público español con la animación de Ghibli un año después de su estreno en Japón. “Hemos sentido profundamente que muchísima gente ama las obras de Ghibli. Saber que en España también lo sienten así nos alegra enormemente”, destaca Yoda.
La preocupación por el futuro
Con Miyazaki cumpliendo 85 años y Yoda enfatizando que sigue dibujando, el enfoque del estúdio gira en torno al futuro y la falta de un heredero. En un documental, Miyazaki admitió haber “entrenado a sucesores” pero que posteriormente “devoró su talento”, dejando así sin opciones a sus sucesores. Goro Miyazaki, su hijo, no se considera capaz de liderar el proyecto familiar por sí solo, reflejando así la inseguridad sobre el futuro del estudio.
Proyectos futuros
A pesar de la incertidumbre sobre el liderazgo, Goro Miyazaki sigue participando activamente, trabajando en el parque Ghibli de Nagoya y en una expansión significativa dedicada a Nausicaä. “Aunque él no es el presidente, puedo afirmar sin lugar a dudas que es uno de los miembros de la junta directiva que piensa más profunda y seriamente en Ghibli”, expresa Yoda. La adaptación de La princesa Mononoke (1997) al formato de superkabuki ha revivido el interés, y más proyectos de entretenimiento en vivo están en marcha, según afirma el presidente. “Hay varios proyectos de entretenimiento en vivo que estamos preparando y otros que anunciaremos en el futuro, que servirán como catalizadores para que la gente vea nuestras películas”, concluye Yoda.
