Un aniversario que evoca recuerdos y reflexiones
En la concurrida localidad de Tapiales, el ambiente entre camiones y cajones se mantiene activo a medida que se aproxima el 15 de octubre, una fecha significativa que marca la apertura oficial del Mercado Central en 1984. A puertas del aniversario, el consultor y empresario Mariano Winograd se presenta en el símbolo del mástil, compartiendo su crítica y reflexiones sobre el futuro de esta monumental obra de abastecimiento. «Hoy es 14 de octubre, el aniversario es mañana. Como estaré en Concordia, vine a hacer este pequeño testimonio», declaró el especialista en un mensaje grabado, que circuló por redes sociales y canales del sector.
Un legado de excelencia al borde del retroceso
Winograd, con medio siglo de experiencia en el sector, recordó con melancolía los inicios de esta iniciativa colectiva que surgió con la restauración de la democracia. «El 15 de octubre de 1984, inauguramos el Mercado Central con la presencia de Raúl Alfonsín y las principales cooperativas de frutihortículas, donde yo estaba involucrado», rememoró. Este acontecimiento no buscaba ser un simple centro de distribución, sino que aspiraba a convertirse en un baluarte de producción nacional y comercio de alimentos. «Lo imaginamos como una catedral, una universidad, un templo del conocimiento, de la excelencia, de la ética, de la calidad y del aprendizaje», subrayó Winograd.
Desafíos actuales del sector
A más de 40 años de funcionamiento, las diferencias entre la misión original y la realidad contemporánea son notorias. Winograd comparó el desarrollo del mercado argentino con el de otros grandes centros alimentarios en Europa, como Mercamadrid y Mercabarna, enfatizando que, a pesar de su evolución, el Mercado Central ha sufrido un significativo retroceso. «En estos 42 años, esos mercados han progresado enormemente mientras que el nuestro ha retrocedido de manera alarmante», expresó con preocupación.
- La frutihorticultura en Argentina se encuentra estancada.
- Ha aumentado la presencia de productos importados en el mercado.
- La competitividad de Argentina se ha visto afectada frente a países vecinos como Brasil y Chile.
Winograd también analizó el panorama político y económico global que se plantea hacia el futuro, sugiriendo que las economías regionales deben adaptarse a los nuevos desafíos que surgen tras los ciclos electorales. En lugar de enfoques aislacionistas, comentó sobre la importancia de recuperar el espíritu de integración que posicionó a Sudamérica como una potencia en la producción bioeconómica.
Un llamado a la acción dentro del sector
Con 70 años y después de enfrentar diversos desafíos, Winograd finalizó su reflexión reafirmando su compromiso con el sector frutihortícola e instando a los diferentes actores de la cadena a discutir sobre cómo mejorar y potenciar la producción en los próximos años. A medida que el Mercado Central celebra su 42º aniversario, se enfrenta a la tarea de recuperar el prestigio y competitividad que inicialmente concibió.
