Postergación de la privatización de GNL
El Gobierno argentino ha decidido posponer hasta 2027 la privatización de las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) debido a las repercusiones de la guerra en Medio Oriente. Este conflicto ha generado un aumento en los precios internacionales de la energía, lo cual podría haber afectado aún más las tarifas en Argentina. La prioridad del Ejecutivo es prevenir un incremento significativo de la inflación, aunque sea de forma temporal.
Decisión del Ministerio de Economía
La resolución fue adoptada el miércoles por el Ministerio de Economía, que supervisa la Secretaría de Energía. Esta decisión se produjo tras recibir el pasado semana propuestas de comercializadores como Natugy y Trafigura, quienes ofrecieron precios superiores a 4,50 dólares por millón de BTU para asumir la compra de combustibles, la logística marítima, el uso de la terminal de Escobar (de propiedad de la estatal Energía Argentina (Enarsa) y YPF), la regasificación y la inyección del gas a los gasoductos.
Adicionalmente, al costo de estos servicios se le suma el precio internacional del GNL, que actualmente en el mercado spot es de aproximadamente US$ 15. En el periodo más crítico del conflicto entre Irán e Israel, junto con Estados Unidos y sus aliados, el mes pasado ese precio llegó a superar los US$ 23.
Uso de GNL y subsidios estatales
A lo largo del año pasado, Argentina importó 25 cargamentos de gas licuado, con un precio promedio cercano a US$ 12,50. Por lo tanto, Enarsa continuará gestionando estas actividades, tal como ha hecho desde 2008. Además, se espera que el Estado nacional siga aportando subsidios para cubrir la diferencia entre los costos reales del gas licuado y las tarifas que pagan hogares, comercio e industria.
Fuentes oficiales afirmaron: «La decisión responde al aumento y a la volatilidad del precio internacional, agravada por el conflicto en Medio Oriente. No es momento de convalidar condiciones que puedan incrementar los costos del sistema justo cuando Argentina está reduciendo el uso de GNL». Y añadieron: «La estrategia no cambia; seguimos convencidos de que la privatización de esta operación es el rumbo para avanzar hacia un esquema competitivo, transparente, que ofrezca señales de precios que reflejen el costo real de la energía».
