Detalles del caso impactante en Neuquén
Un dramático suceso ha conmocionado a la comunidad de Neuquén, donde un bebé recién nacido fue dejado en un hospital tras dar a luz. Los médicos encontraron que el pequeño tenía cocaína en sangre, lo que desató alarmas sobre el estado de sus padres. Este incidente ha llevado a familiares de uno de los progenitores a luchar por la tenencia del menor, quien se encuentra actualmente internado en observación.
Contexto de la situación
Según reportan fuentes locales, el niño llegó al mundo hace aproximadamente dos semanas en el Hospital Castro Rendón. Sus padres, quienes presentan problemas de adicción, abandonaron el centro de salud solo unas horas después del nacimiento. Como resultado, la abuela y la tía paterna del bebé ahora solicitan su custodia. La Justicia ha tomado intervención en el asunto y está evaluando qué decisiones tomar para garantizar el bienestar del niño.
Ayuda y apoyo para el bebé
Una amiga de la familia, identificada como Iara Pérez, ha compartido su testimonio sobre la situación y ha iniciado una campaña de recaudación de fondos y donaciones para cubrir las necesidades del bebé. «Yo solo soy allegada al bebé por un familiar. A él lo abandonaron apenas nació y en el hospital lo pusieron con un protocolo de protección«, comentó en una entrevista con medios locales. Ella informó que el hospital contactó a la tía del niño para evaluar la posibilidad de que ella asumiera la responsabilidad del menor.
Estado de salud y seguimiento médico
Desde el Ministerio de Salud se ha confirmado que el bebé se encuentra en buen estado general y bajo cuidado médico constante. Sin embargo, la joven que ha estado en contacto con los medios indicó que el niño presenta síntomas que podrían ser compatibles con abstinencia neonatal. Los galenos están trabajando para determinar si la exposición a sustancias durante el embarazo podría ocasionar complicaciones adicionales. «Aún no hay fecha para que le den el alta, pero estaban a la espera de los resultados de los últimos estudios realizados», agregó.
Desafíos familiares y amenazas
La tía del bebé, quien tiene 27 años y está empleada, junto a su madre, se han mostrado dispuestas a cuidar al menor. «Esta no es la primera vez que el padre del bebé lo deja“, mencionó Pérez, añadiendo que el padre amenazó a los médicos en el hospital, lo que resultó en que le impusieran una restricción de acercamiento. La campaña que ella ha iniciado busca recaudar artículos esenciales como pañales, leche de fórmula, ropa de abrigo y otros elementos necesarios para el cuidado del niño. También mencionó la necesidad de una cuna y un cochecito.
